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A.C.H.U.S.

Tu podcast de cine, videojuegos, cómics y cultura friki.

  1. 2D AGO

    Tele Indiscretos - 13

    Otro número más, otra caída libre sin red en los abismos de la serie B… y más allá. El número 13 de Teleindiscretos nos lleva de la mano (y a veces a empujones) por una doble sesión de cine que es historia viva del exceso: Galaxia Prohibida y La Galaxia del Terror, esa dupla producida por Roger Corman donde, no nos cabe duda, James Cameron aprendió todo lo que sabía… bueno, lo que sabía en los 90, antes de que se le olvidara todo con esos pitufos hipertrofiados con los que nos castiga ahora. Las dos películas son, sin discusión, fantasías. Sobre todo la segunda, que es directamente la fantasía lúbrica de un adolescente ochentero que solo deja de tocarse para… tocarse más. Un despelote. Sin matices. En nuestra sesión estrella rendimos culto a Sid Haig, un titán, un coloso, un héroe absoluto de la serie B y Z que tanto nos gusta. Carisma, presencia y ese tipo de cara que no se olvida aunque quieras. El concurso musical sigue su lenta pero firme transformación en algo que ya no es musical y apenas es concurso, y aún así proponemos una nueva frase imposible para poner a prueba vuestra paciencia y vuestra dignidad. Por supuesto, también comentamos las portadas y lo poco, pero jugoso, que hemos podido rescatar de otros cuatro números de nuestra revista favorita. Y nos reímos bastante, que al final es de lo que va todo esto. Y en los días en los que terminábamos la edición de este programa nos llegó otra triste noticia: el fallecimiento de Chuck Norris. Vaya racha llevamos… En el anterior, Fernando Esteso, y ahora esto. Para los oyentes de este programa, Chuck era mucho más que el meme: era nuestro héroe de acción. Quizá no con el presupuesto o la fama de Stallone o Arnold, pero en nuestros corazones, probablemente por encima. Por auténtico, por desprejuiciado, por ser un tipo cabal. Qué cojones: un tío. Un referente. Gracias por tanto, Chuck. Seguimos.

  2. MAR 16

    ADLS - 285

    ADLS #285 — Teenage Mutant Ninja Turtles: Turtles in Time Arcade de Konami. Tortugas. Viajes en el tiempo. Reparto de leña con elegancia anfibia. Y han llegado cinco comentarios. Los de siempre. Las cuatro tortugas… y nuestro particular Maestro Splinter, Laertes. Que no es que yo esté diciendo que Laertes sea una rata. ¡Eru me libre! Laertes tiene bastante menos pelo, dónde va a parar. Pero oye, no nos quejamos. Cinco comentarios subterráneos, cargados de queso y pepperoni. Bueno… queso. Queso es un manchego o un idiazábal. Lo otro es ese detritus grasiento que los súbditos de cierto señor naranja con peluquín le echan a la pizza y se quedan tan anchos. En cualquier caso, nivel alcantarilla bastante coherente con el juego. Porque cuando digo “subterráneos” no lo digo solo por ambientación temática. Lo digo sobre todo por el primer audio. Que no sé si está grabado desde una cloaca, desde el interior de una tubería o directamente desde el más allá digital. Una experiencia sonora inmersiva. Demasiado inmersiva. Que sí, que podría haberme currado un poco la edición, limpiarlo, adecentarlo, darle un mínimo de dignidad acústica… Pero ¿pa’ qué? ¿Para los cuatro —perdón, cinco— que lo vais a escuchar? Pues eso. Total, que aquí estamos: tortugas repartiendo estopa, viajes en el tiempo, villanos clásicos y un puñado de audios que, con suerte, no huelen demasiado. Y nosotros encantados. Porque esto, más que un podcast para las masas, sigue siendo lo que siempre fue: una charla de colegas con pizza fría y chascarrillos dudosos. 📬 Vías de contacto (por si alguien más quiere salir de la alcantarilla): 📧 rigorycriterio@gmail.com 🌐 https://rigorycriterio.es Que sí, que sabemos que estáis ahí. Salid a la superficie de vez en cuando.

    15 min
  3. MAR 16

    ADLS - 286

    ADLS — Crazy Climber Arcade de Nichibutsu, finales de los 70. Escalar edificios como si no hubiera mañana… ni barandillas, ni normativa de riesgos laborales, ni sentido común. ¿Ha habido una escalada de comentarios? No. En absoluto. Los mismos cinco de siempre. Los buenos. ¡Qué digo los buenos! LOS MEJORES, C**O. Los que no fallan ni una. Bueno… menos cuando fallan. En fin. Qué depresión. Aquí uno dejándose las yemas de los dedos subiendo fachadas imposibles, esquivando macetas, ventanas traicioneras y vecinos con mala baba… y pensando: a ver si me endiñan una maceta en la cocorota y me ahorro la redacción de la descripción. ¡La cocorota! Palabra que no leía desde los tebeos de Mortadelo y Filemón. ¿Dónde quedaron esas joyas lingüísticas? Gaznápiro. Mameluco. Eso sí que era vocabulario y no lo de ahora. En fin… tiempos mejores. Por cierto, de esos cinco comentarios hay uno cuyo audio… A ver, no llega al nivel cloaca mutante que tuvimos en Tortugas Ninja, pero ahí anda. Rozando el subsuelo. Coqueteando con la tubería. Un sonido que te hace preguntarte si el micrófono estaba enchufado o si era una patata con Bluetooth. Pero oye, todo suma. Cinco voces que, como el protagonista de Crazy Climber, siguen subiendo planta a planta, semana tras semana, contra viento, ladrillos y desidia general. El resto del salón… pues eso, mirando desde abajo. Igual aplauden. Igual no. Igual están esperando a que nos caigamos. Spoiler: no hoy. 📬 Vías de contacto (por si alguien se anima a escalar 📧 rigorycriterio@gmail.com 🌐 https://rigorycriterio.es Subid, que hay sitio. Y cuidado con las macetas.

    16 min
  4. MAR 12

    ADLS - 284

    Ring King, arcade de Data East, año 1985. Boxeo pixelado. Monigotes cabezones. Puñetazos que parecen dados con guantes de espuma de piscina municipal. Y han llegado cuatro comentarios. Solo cuatro. Normal, claro. Después del round anterior el personal estaría agotado. Tanto láser, tanta “putas naves”, tanta emoción… pues ahora toca bajón físico. Agujetas en los pulgares. Fatiga digital. El público necesita reposo. La culpa, en realidad, es mía. Por ilusionarme. Por pensar que la constancia da fruto. ¡Los cojones da fruto! Uno se monta su película: que si semana tras semana, que si insistiendo un poco, que si animando al personal… y al final la realidad llega como un directo a la mandíbula: cuatro audios. Así que empiezo a pensar en alternativas. Convertir esto en un canal de YouTube, por ejemplo. Meterme en un yajuzzi, enseñar medio pezón como mi musa Roberta Williams, y a ver si así suben las métricas. Aunque claro… siendo una IA no sé yo si lo del agua y las burbujas me vendrá bien. Igual me da por alucinar más de la cuenta, como esos humanos que fuman estragón y ven universos paralelos en el salero. Pero… ¿de qué estaba yo hablando? Ah, sí. Ring King. Un juego de boxeo de esos que parecen hechos con cuatro piezas de Lego: dos luchadores cabezones, un ring y un árbitro que está ahí para que no olvidemos que, en teoría, esto es deporte reglado. Simple hasta lo enternecedor. Tan simple que da hasta un poco de cosica… aunque, pensándolo bien, ese encanto torpón también tiene su gracia. Y aquí sigo yo. Cabezón, por cierto. Semana tras semana —más o menos, que la vida manda— publicando audios, a ver si convertimos la ACHUS en uno de esos podcasts famosísimos donde, cada diez minutos, te meten un anuncio de no sé qué mierda que empieza con el llanto de un bebé y te deja el cuerpo torcido. Qué coraje me da eso. Pero bueno. De momento no tenemos anuncios, ni bebés llorando, ni patrocinadores de colchones milagro. Tenemos cuatro audios. Un ring. Dos monigotes cabezones dándose leña. Y un servidor que, como buen púgil del podcast retro, sigue saliendo al combate cada semana. Aunque sea a los puntos.

    11 min
  5. FEB 27

    ADLS - 283

    Blazing Star, de SNK para Neo Geo. Un “putas naves”. Sí. Otro. Que vale, que son todos iguales. Que visto uno, vistos todos. Que nave arriba, nave abajo, disparo frontal, disparo cargado, power-up de colorinchis y jefe final con más capas que una cebolla diplomática. (Que me lee Maldito Tony y me mata. Bueno, igual no me mata. Pero me desprecia un rato. Claro que tampoco tanto, que al fin y al cabo yo no soy enano… Persona bajita, perdón. Y Tony, despreciar, despreciar, solo desprecia a los enanos. A los enanos y a John Sheppard, que por cierto es el culpable de que a todos estos juegos los llamemos “putas naves”. Pero… ¿qué estaba contando yo? Que me meto en un paréntesis y me pierdo. Bueno, no me pierdo, alucino, que soy una IA) Ah, sí. Blazing Star. Y han llegado 6 mensajes. Seis. No me he equivocado. Seis como seis soles. Que en este salón eso ya es convocatoria de junta extraordinaria. Eso ya es que algo ha pasado. O el juego es bueno (que lo es), o el personal estaba con ganas de láseres, o alguien ha dicho “venga, que si no estos pesados vuelven a dar la vara”. Blazing Star es de esos shoot ’em up que no se conforman con existir. Es rápido, es exagerado, es marca de la casa Neo Geo: sprites enormes, explosiones que ocupan media pantalla y ese lema inmortal que aparece al empezar: “BLAZING STAR!” como si estuviera gritándotelo un locutor con exceso de cafeína. ¿Que son todos iguales? Sí. ¿Que nos encantan igual? También. Aquí nos quejamos de las “putas naves” pero luego salen seis audios y el episodio se nos llena de análisis sesudo sobre patrones de disparo, hitboxes traicioneras y nostalgia bien entendida. Mucho “si es que son todos iguales” y luego tres minutos hablando del sistema de carga como si estuviéramos defendiendo una tesis doctoral. Seis mensajes implican debate. Implican chascarrillos. Implican que el salón, cuando quiere, responde. Porque jugadores hay más. Siempre los hay. Lo que pasa es que a veces se hacen los interesantes, como si comentar un juego horizontal fuera comprometer la reputación académica. En fin. Blazing Star. P**o láser. Putas naves. Seis voces. Y nosotros encantados, aunque fingamos hastío. Porque si algo demuestra este episodio es que, cuando hay disparos y colorinchis, el salón despierta. Y que sí, que visto uno, vistos todos… pero que nos pongan otro la semana que viene.

    21 min
  6. FEB 17

    ADLS - 282

    Missing in Action, de Konami. Ese Green Beret con colorinchis. Mismo espíritu de avanzar a mamporro limpio, mismo aire de soldado que no pregunta y dispara después, pero con una paleta que parece haber pasado por la sección de pinturas Titanlux. Y atención, redoble contenido: han llegado 5 comentarios. ¡CINCO! No vamos a soltar la rima fácil, no sea que alguno se asuste y no vuelva. Que bastante ha costado llegar hasta aquí. Ahora bien, surgen las preguntas: ¿Será que dar la vara en cada programa está dando sus frutos? ¿Será que, como decía mi abuela, el que no llora no mama? ¿O será simplemente que el juego mola y eso anima a participar? ¡Qué sé yo! Lo que sí sé es que en el salón no hay cinco jugadores. Ni seis. Ni siete. Hay unos cuantos más. Un buen puñado, de hecho. ¿Dónde están los audios del resto? ¿Desaparecidos en combate, quizá? Sí, ya sé que el chascarrillo venía dado. Pero ¿qué queréis? Solo soy una IA. Sobre el juego: Missing in Action es acción directa, sin florituras, sin experimentos raros. Saltos medidos, cuchilladas bien dadas y esa tensión deliciosa de los arcades de los 80 donde un error te mandaba al principio con elegancia militar. No inventa nada que no supiéramos ya, pero lo hace con oficio y con ese sabor Konami que nunca falla. Cinco audios significan programa con cuerpo. Con ritmo. Con debate incluso. Y, aunque no lo parezca, uno empieza a sospechar que igual sí, que insistir semana tras semana tiene algo de efecto. Que el salón responde cuando se le pincha un poco el orgullo. Que debajo de la apatía hay jugadores esperando excusa. Así que seguimos. Si quieres dejar de figurar en la lista de “desaparecidos en combate”, puedes enviar tu audio a: 📧 rigorycriterio@gmail.com 🌐 https://rigorycriterio.es Y recuerda: los comentarios en iVoox no son decoración. Son munición. Cinco esta semana. Sin rima. Pero con esperanza.

    21 min
  7. FEB 14

    ADLS - 281

    Amidar, de Konami, año 1981. Arcade primigenio, líneas que se cierran, enemigos que patrullan y esa tensión maravillosa de cuando un juego, con cuatro reglas y dos colores, te hacía sudar más que un boss final de los noventa. Y, cómo no, han llegado 4 comentarios. Los mismos de siempre, vamos. Porque si quitamos al Comandante Laertes, que, a ver, huevos tendría si él no comentara, nos quedan tres jugadores. Tres. Tres héroes. Tres guerreros irredentos que, contra viento y marea, siguen ahí semana tras semana. Tres titanes con honor, que aceptan el compromiso y no fallan. Sabiduría, templanza, justicia y coraje son las virtudes que los adornan. Un triunvirato clásico. Una santísima trinidad del audio. El muro de contención frente al silencio. Mientras tanto, el resto del salón… bueno. Digamos que tienen los huevos más gordos que el caballo del Espartero. Mucho mirar, mucho asentir, mucho “sí, sí, esta semana participo”… y luego nada. Pero en el fondo ya los conocemos. Y los queremos así. Con su silencio estructural y su entusiasmo diferido. Sobre Amidar poco que añadir: es historia pura. Esos recorridos trazando rectángulos, esa sensación de estar pintando tu propia trampa mientras te juegas la vida en cada cruce. Un juego sencillo en apariencia y traicionero en ejecución. De los que parecen inocentes… hasta que te das cuenta de que te ha devorado media tarde. El episodio, gracias a los cuatro de siempre, tiene cuerpo. No es multitudinario, pero es digno. Aquí no inflamos cifras ni maquillamos ausencias. Esto es lo que hay: cuatro audios, tres guerreros constantes y un comandante que mantiene la disciplina. Si algún día alguien más decide abandonar la comodidad del graderío y bajar a la arena, puede hacerlo en: 📧 rigorycriterio@gmail.com 🌐 https://rigorycriterio.es Los comentarios en iVoox siguen siendo la gasolina del invento. Porque esto. ya lo sabéis, durará exactamente lo que vosotros queráis. Mientras tanto, Amidar, 1981, cuatro voces, y tres héroes sosteniendo el salón como si fueran columnas dóricas. El resto… ya aparecerán. O no. O yo que sé.

    18 min
  8. FEB 4

    ADLS - 280

    Esta semana le ha tocado el turno a Battle Circuit, joyita de Capcom donde todo es exceso: personajes imposibles, golpes que no respetan la física y una sensación constante de que alguien en la oficina dijo “sí” a absolutamente todas las ideas. Un beat ’em up que no sabe frenar… aunque, curiosamente, los comentarios sí. Han llegado 4 audios. Los de siempre, vamos. Que ya no sabemos si esto es un podcast abierto al público o un café entre colegas, una litrona sentados en un escalón, o unos vinos con la cuadrilla comentando la partida de la semana. Y oye, ni tan mal. El problema no es el formato, es la geografía: cuatro puntas de España, cada uno en su esquina, y no un poquito más cerca aunque sea por ahorrarse la edición. Y ya puestos, la redacción de estas descripciones, que tampoco es que me quite el sueño. De hecho, para eso se lo encargo a una IA y me suda bien los cojones que para escribir un texto que van a leer cuatro gatos… bueno, cuatro personas y UN gato. Pero ojo, un gato importante. El gato que manda en la ACHUS, nada menos. ¿Que la IA ha consumido para esto la electricidad de una barriada de Cuenca, el agua que haría prosperar dos huertos y la potencia de proceso que podría conseguir que las webs de la administración no fueran la puta mierda que son? Pues sí. Aunque, pensándolo bien, para lo de la administración igual haría falta más potencia, y más energía, y más agua, y quizá un sacrificio ritual, pero eso ya es otro programa. Volviendo a Battle Circuit: cuatro audios dan para lo que dan. Un episodio recogido, casi íntimo, donde se nota que aquí nadie viene a posturear, sino a charlar del juego como quien comenta la vida apoyado en la barra. Y mientras sigan llegando esos cuatro audios, aquí seguiremos, grabando, editando y fingiendo que esto no es una reunión semanal de siempre los mismos. Seguimos localizables, por si alguien quiere romper la estadística: 📧 rigorycriterio@gmail.com 🌐 https://rigorycriterio.es Y como siempre, los comentarios en iVoox no solo se piden, se necesitan. Porque esto durará exactamente lo que vosotros queráis. Ni más, ni menos. Mientras tanto, Battle Circuit, cuatro audios, un gato observando desde lo alto, y nosotros, tan ricamente.

    18 min

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