Vida en el Planeta

"Vida en el planeta" es la cita semanal de Radio Francia Internacional dedicada al medioambiente. Aquí hablamos de las amenazas que pesan sobre nuestro planeta: calentamiento global, especies en peligro de extinción, deforestación y contaminación. Les proponemos también explorar soluciones sostenibles e ideas innovadoras para preservar los ecosistemas.

  1. hace 8 h

    El Corredor Interoceánico "no beneficia a las comunidades locales", alerta activista mexicano

    De paso por París, el activista mexicano Carlos Beas Torres, veterano de la defensa del territorio en el Istmo de Tehuantepec, conversó con RFI sobre los impactos del megaproyecto de corredor interoceánico. El activista denuncia los impactos sociales y ambientales de este corredor industrial y logístico que el gobierno mexicano presenta como una alternativa al Canal de Panamá. Es uno de los grandes proyectos impulsados por la administración pasada del gobierno de Andrés Manuel López Obrador en 2019. Con el Corredor Interoceánico, las autoridades mexicanas prometen empleos, transporte moderno por tren, viviendas y desarrollo industrial. El corredor logístico e industrial, cuyas obras deberían concluir este año, incluye vías navegables, cuatro puertos, un ferrocarril interoceánico, instalaciones energéticas y 14 polos industriales entre la costa del Pacífico mexicano y la Costa Atlántica. El objetivo, a largo plazo, será transportar 1,4 millones de contenedores por tren de una costa a otra, facilitando la circulación de bienes entre Asia, la costa oeste de Estados Unidos y Europa. El gobierno mexicano pretende así abaratar los costos del traslado de mercancías y convertir al país en un nuevo polo del comercio internacional y convertirse en una alternativa al Canal de Panamá. Varias comunidades locales que defienden el territorio, sin embargo, aún no han recibido los beneficios prometidos por el proyecto y denuncian el acoso de las autoridades y de la delincuencia organizada. Organizaciones indígenas denuncian incluso un proyecto impuesto con violencia y con impactos ambientales negativos. De esto conversamos con Carlos Beas Torres. El activista mexicano y dirigente de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo de Tehuantepec (UCIZONI), por donde pasa el Corredor Interoceánico, pasó por París en el marco de una gira europea de tres meses. RFI: Usted está de gira aquí en París, Francia, en un contexto de amenazas contra su organización. Incluso usted fue personalmente atacado por hombres armados hace unos meses. ¿Por qué viene a alertar a los europeos sobre este proyecto de desarrollo en México? Carlos Beas Torres: El corredor interoceánico del Istmo de Tehuantepec es un megaproyecto transnacional. Es una gran inversión en una primera etapa dedicada a la modernización de la infraestructura de comunicaciones, puertos, vías de ferrocarril, carreteras y que busca ser una alternativa a la crisis que está viviendo ya el Canal de Panamá. Al significar modernización de ferrocarril y de carreteras, se ha venido sufriendo un proceso de despojo de tierras y de daños ambientales. Hay zonas donde han sido derribados muchos árboles con el fin de ampliar los espacios para la vía del ferrocarril o de la carretera. En nuestro caso, [en el Istmo de Tehuantepec], donde vivo, en Rincón Viejo hay familias que han sido desalojadas de sus viviendas y estamos sujetos a un proyecto que tiene control militar. Es una de las características que tienen los megaproyectos en el sur de México, que han sido asignados a militares. Pero no solamente son manejados por militares, sino que nuestra zona ha pasado a ser escenario de una presencia creciente de delincuencia organizada, lo cual tiene un alto contenido de violencia. RFI: En la región del Istmo, por ejemplo. ¿Qué se va a construir en relación con este proyecto? Carlos Beas Torres: Uno de los problemas es que no hay información pública. Se ha violado ese derecho a la información y la parte que ya está avanzada de lo que corresponde a la ampliación de carreteras, de ferrocarriles y de puertos, esa es una etapa del proyecto que ya está en proceso de conclusión. Sin embargo, hay una nueva etapa que es la de la industrialización. Se plantea la operación de diez parques industriales, en algunos destinados a la generación de energía, como en el caso de Ixtepec, donde hay una empresa danesa llamada Helax, está planteando construir una gigantesca planta para producir hidrógeno verde. También existe una empresa canadiense llamada TC Energy que está construyendo un gasoducto que ya llegó al Istmo de Tehuantepec y trae gas desde Texas Sin embargo, el problema más fuerte que hemos tenido en los últimos 25 años ha sido la construcción de 29 parques eólicos en la región. Pero no son como los parques eólicos que conocemos en muchos lugares donde hay un aerogenerador aquí, otro más allá. En Tehuantepec, hablamos de casi 2000 aerogeneradores en una superficie de 18.000 hectáreas. Es decir, hay toda una zona ocupada por aerogeneradores propiedad de empresas europeas, en particular españolas, francesas, danesas y algunas norteamericanas. RFI: El Gobierno mexicano promete que este proyecto generará empleos y bienestar. ¿Por qué no cree en estas promesas? Carlos Beas Torres: Todos los gobiernos tratan de justificar esos megaproyectos y prometen empleos y bienestar. Es como la forma de buscar la aprobación social. Sin embargo, el proyecto está diseñado para atender intereses transnacionales. En qué nos beneficia que nuestro territorio sea cruzado por ferrocarriles cargados de containers? ¿En qué nos beneficia a nosotros la instalación de parques eólicos cuando nuestras comunidades no tienen electricidad? ¡No hay beneficios locales! RFI: Cuando dice que no hay electricidad en la región, ¿qué quiere decir exactamente? ¿tienen un acceso limitado o nulo a la luz? Carlos Beas Torres: En nuestra región, hay comunidades que no tienen acceso a la energía eléctrica. Son pocas, pero las hay. Lo que más ocurre es de que el servicio con el que contamos de energía eléctrica es de muy mala calidad. Todos los días hay apagones, tenemos problemas por la falta de mantenimiento y por la falta de inversión. Entonces vemos que hay una inversión de 3 mil millones de dólares para producir electricidad destinada a atender las necesidades de las grandes empresas. Pero nuestras comunidades no reciben beneficios. Voy a poner un ejemplo. Cuando se inició el gran megaproyecto eólico en el Istmo de Tehuantepec se prometían muchos empleos, lo cual ha sido completamente falso. Uno de los empleos que sí existe es el de las personas que son contratadas para levantar las aves que mueren por las aspas de los aerogeneradores. Entonces lo que nos preocupa mucho es de que no hay una atención a las necesidades de la población regional, no hay una atención a la cultura de los pueblos de la región, no hay una un respeto por la naturaleza, por la Madre Tierra. Entonces para nosotros es un proyecto de muerte que ha sido implantado muchas veces con violencia y con engaños en nuestra región. RFI: Usted mencionaba que algunos habitantes de Petapan fueron expulsados, obligados a vender sus terrenos. ¿Cómo ocurrió? Carlos Beas Torres: El proyecto, como he comentado, está militarizada la región y han estado entrando soldados de la Secretaría de Marina, armados, a las comunidades, diciéndole a la gente que se tiene que retirar sin contraprestación, es decir, ‘te tiramos tu casa y te vas’. Es un acto muy arbitrario y ha sido el motivo principal de la lucha de resistencia de la organización con la que participo. Y resulta que las personas que se han opuesto a que sus viviendas sean derribadas, han sido criminalizadas, están sujetas a proceso penal por “ocupación de terrenos nacionales”. El pretexto ahora es que esos terrenos de manera arbitraria han sido considerados propiedad del Estado. Tenemos el caso de los vecinos de Mogoñé Viejo, vecinos de Donají, de Estación Sarabia,  de diferentes poblaciones indígenas del Istmo de Tehuantepec, que han sido eh vinculados a procesos penales por oponerse al despojo de sus tierras. RFI: Ustedes han denunciado también los impactos ambientales de esta megainfraesctructura. Carlos Beas Torres: El Istmo de Tehuantepec es una de las regiones del mundo con mayor biodiversidad. Ahí se concentra el 8% de la biodiversidad mundial. Hay trazos de este ferrocarril que han generado graves impactos en la zona de Unión Hidalgo, que es una zona cercana a la costa del Pacífico. Para la ampliación del ferrocarril se han derribado más de 10.000 árboles. Algunos de esos árboles están protegidos por las normas oficiales porque están en peligro de extinción. En México no se puede cortar mangle y han arrasado con mangle. También han afectado humedales y han afectado arroyos. Entonces, sí hay una afectación fuerte ambiental. Sin embargo, como son proyectos prioritarios para el gobierno de México está exento de presentar un estudio de impacto ambiental. RFI: México es uno de los países más peligrosos del mundo para los defensores de la tierra, del territorio, de la naturaleza. Nos contaba que varios compañeros suyos de lucha fueron asesinados. ¿Cómo hemos llegado a esta situación? Carlos Beas Torres: Precisamente a raíz de la ejecución de obras de este megaproyecto, con la llegada de las empresas constructoras, éstas llegaron acompañadas de grupos de la delincuencia organizada, lo que llamamos los cárteles. Y estos cárteles venden seguridad a las empresas. Y una forma de seguridad es lo que ellos llaman “limpiar la plaza”, liberar el territorio. Y eso significa desplazar población. Eso significa amenazar y eliminar también a los opositores de estas empresas, a los opositores del megaproyecto. Y en efecto, en nuestra región han sido asesinados varios compañeros indígenas y algunos de nosotros hemos sufrido ataques directos y constantes, constantes amenazas, lo cual incluso nos obligó en febrero y marzo del año pasado a cerrar nuestras oficinas ante el riesgo de un ataque violento. RFI: Usted mismo fue atacado hace unos meses. Carlos Beas Torres: Fue el 17 de enero de este año del 2026. Tuvimos un ataque en carretera, lo cual nos obligó a salir del país. Pero en marzo, los días 19 y 20 de marzo de este año, nuestr

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  2. 25 may

    Glifosato, energías renovables, fracking…¿Cúal es el balance ambiental de Gustavo Petro?

    En vísperas de las elecciones colombianas, RFI conversó en exclusiva con Susana Muhamad, figura prominente de la acción climática. La exministra de Ambiente del gobierno de Gustavo Petro repasó los grandes temas de la agenda ambiental del mandato que concluye, las promesas que se cumplieron y las que no; así como aspectos más personales de su trayectoria. En menos de dos meses concluye el mandato de Gustavo Petro, el presidente colombiano de izquierda que llegó al poder con la promesa de instaurar la"paz total" en su país y de hacer de Colombia una "potencia de la vida". La exministra de Medio Ambiente de Colombia (de 2022 a 2025) Susana Muhamad, hoy activista medioambiental reconocida por la revista Time como una de las 100 mujeres más influyentes en materia de acción climática, se ha convertido en una figura de la política ambiental con varios logros: la deforestación disminuyó en el país y para frenar la expansión petrolera, el gobierno no ha firmado nuevos acuerdos petroleros. Colombia organizó además la COP de Biodiversidad y la Cumbre de Santa Marta sobre la eliminación de los combustibles fósiles. Otras promesas, en cambio, no se cumplieron. En esta entrevista exclusiva con RFI, Muhamad repasa el balance ambiental del gobierno de Petro, reflexiona sobre el pulso en torno al uso de combustibles fósiles y comparte recuerdos personales sobre su experiencia en la petrolera Shell. RFI: Usted estuvo a cargo de la cartera de Ambiente y Desarrollo Sostenible del gobierno colombiano de 2022 a 2025. ¿Qué han logrado hacer en materia de transición energética? Susana Muhamad: La responsabilidad nuestra era generar  las condiciones de la transición, que consiste en una una triple transición. Una transición fiscal, una transición de la balanza comercial y una transición energética. El gobierno del presidente Petro ha logrado aumentar de 2% de participación de capacidad instalada de los renovables al último dato, que es 17% en la matriz energética de capacidad instalada. Y esto creo que es muy importante especialmente, es como una especie de revolución solar que se ha ido generando y también en términos de diversificación económica. El gobierno del presidente Petro, al plantearse otros sectores que debían, en vez de estar o fomentando la inversión en la misma lógica del extractivismo. El presidente Petro y el Gobierno logró avanzar en una política de reforma agraria que ha llevado a un 10% en la participación del Producto Interno Bruto de la agricultura. Y tercero, se ha promovido a partir de la promoción de la biodiversidad del país, de sus activos culturales en el exterior, una industria muy vibrante de turismo. Se amplió de 2 millones de visitantes anuales a Colombia a 7 millones de visitantes en el año 2025, donde esto ha llevado a un reemplazo de las divisas de exportación de petróleo. Por lo menos empezar a hacer una transición a empoderar a otros sectores económicos. Y ese proceso llevó a que, en el 2025, por ejemplo, la exportación de café y en uno de los trimestres y de carbón juntos generaró menos ingresos para Colombia que las divisas generadas por el turismo.  Escuche la entrevista: RFI: A pesar del avance de las energías renovables, el petróleo y el carbón siguen representando cerca de la mitad de las exportaciones colombianas... Susana Muhamad: Así es. Y es un tiro en el pie por dos razones. Primero, al carbón colombiano ya se le han cerrado mercados, y lo único que lo ha reavivado son las guerras. Lo que también explica mucho de por qué estamos en un momento bélico. Y segundo, el petróleo no es infinito, ni se siembra. Además, el petróleo colombiano es un petróleo pesado, costoso, de extraer y costoso de refinar. No va a ser el más demandado. Así que Colombia urgentemente necesita salir de esa dependencia. RFI: ¿Por qué no han prohibido el fracking? Hubo una propuesta en el Congreso colombiano en este sentido... Susana Muhamad: Las organizaciones ambientales presentaron el primer día del gobierno el 7 de agosto del del 2022, el proyecto en el Congreso de la República para prohibir el fracking. El proyecto se presentó con todo el apoyo del Gobierno y llegó hasta el tercer debate. Sin embargo, presiones políticas en el Congreso no permitieron que se aprobara. No se aprobó la prohibición, pero el gobierno sí desescaló. No invirtió en fracking. Y frenó los contratos de los proyectos pilotos. Pero ahí, en el debate electoral, otra vez la propuesta de todos los partidos de la derecha es regresar al fracking. Pero es una ilusión económica que lo único que realmente traería es ruina territorial. RFI: Otra gran promesa del presidente Petro hacia el sector rural y ambiental fue evitar el uso del glifosato, este herbicida muy tóxico para combatir los cultivos ilícitos. Pero hubo un viraje. El gobierno colombiano, en conversaciones con la Casa Blanca anunció la reanudación de las aspersiones aéreas con drones de glifosato. ¿Cuál es su lectura de esta decisión? Susana Muhamad: El presidente Petro manejó las presiones de Washington con mucha inteligencia. Hay que recordar esta narrativa de que Colombia es un narcoestado y que Petro era el jefe del cartel de narcotraficantes:  le construyeron al presidente Trump en su cabeza una imagen casi de película de Hollywood, de un país lleno de laboratorios de coca con selvas inhóspitas y un presidente narcotraficante. No hay que negar que Colombia es el mayor exportador y mayor productor de coca. Pero no es eso lo único que es el país. El país es mucho más complejo, mucho más rico, es un país serio, es un país con instituciones. Y hay que recordar que tuvimos una semana muy tensa en donde después del secuestro del presidente Maduro en Venezuela prácticamente se estaba planteando una operación militar en Colombia contra estos laboratorios, lo que hubiera sido un desastre. Entonces el presidente Petro, creo que, en medio de todas esas tensiones, logró una política de concertación con el gobierno de Estados Unidos sin ceder soberanía.  Yo, como ambientalista, no estoy de acuerdo con el uso del glifosato. No creo que sea la solución y que sigue siendo un espejismo de que el problema de la droga se acaba fumigando la mata cuando. Pero también creo que el gobierno no ha renunciado a la política [de evitar el uso del herbicida] y entonces ahí generó una especie de balance. RFI:  A finales de abril, Colombia organizó la cumbre de Santa Marta para salir de los combustibles fósiles. La cumbre reunió a más de 50 países ambiciosos para luchar contra el cambio climático, pero en ausencia de los grandes emisores de gases de efecto invernadero como China o Estados Unidos, ¿qué impacto tendrá esta cumbre en la diplomacia climática? Susana Muhamad: En estos tiempos geopolíticos, la realización de esta cumbre con la presencia de más de 50 países es un éxito total. Nos costó por lo menos tres años que se pudiera poner una frasecita para mencionar los combustibles fósiles en algún texto de la COP. Es importantísimo que ahora fueran parte central de una discusión de una conferencia diplomática. Se trata de darle contenido al objetivo de salida de los combustibles fósiles [nota del redactor: objetivo plasmado en la declaración final de la Cop28 de Dubái]. Es muy importante porque en la Cop30 de Brasil buscaron revertir ese avance que hubo en Dubái. Y en el momento geopolítico donde estamos en una guerra con Irán, de tensión energética y de inflación en el mundo por esa guerra, es un mensaje fundamental de no comprometer las agendas estratégicas por las coyunturas. Y es una fuerza también de resistencia política frente a las imposiciones geopolíticas de aquellos que tienen la fuerza militar; que incluye el gobierno de Donald Trump, cuya agenda, o parte de su agenda, es la revitalización permanente de los combustibles y el capital fósil e imponer eso a un mundo que está avanzando a un proceso de descarbonización. La Conferencia Santa Marta dio un paso muy importante hacia adelante. Pero creo que países pioneros deben lograr, por fuera de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), crear un régimen de salida pragmática de los combustibles fósiles en una nueva organización económica. RFI: Usted es parte de la campaña del Tratado de No Proliferación de Energías Fósiles. ¿Cuál sería la próxima etapa para avanzar hacia este tratado? Susana Muhamad: Lo pensamos como un acuerdo económico para salir de los fósiles, no como un tratado ambiental. Tiene 17 países interesados que lo apoyan. Estamos buscando una masa crítica de entre 25 y 30 países. Esos países de diferentes tipos de economías y regiones podrían, por ejemplo, hacer un plan conjunto para generar una demanda agregada de renovables; negociar con los países industrializados un acceso a capital y un precio justo; fijar un precio al petróleo durante la transición para hacer un acuerdo comercial de petróleo; acordar no expandir la frontera petrolera, pero garantizar ese precio de petróleo para tener los ingresos fiscales. Y presentarse al FMI con un marco macroeconómico conjunto que respalde las monedas para un acceso a capital estratégico. Es como una capacidad de negociación de las condiciones que te permitan una transición. RFI: Actualmente, ¿cuáles son los obstáculos que enfrentan los países del sur global para acelerar la transición energética para desarrollar buses y autos eléctricos? Susana Muhamad: Europa accede al capital al 2% o al 1%. Colombia accede a capital con tasas de intereses de entre 10% y 12%. RFI: Estamos a pocos días de las elecciones colombianas. Usted apoya al candidato de la coalición de izquierda, Iván Cepeda, ¿Cuál sería la prioridad del próximo mandatario en materia ambiental? Susana Muhamad: Yo creo que es acelerar la transición energética,

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  3. 18 may

    "La Antártida se está convirtiendo en un resort para millonarios”

    A pesar de que la Antártida no pertenece a ninguna nación y que, según el Tratado de Washington de 1959, debe ser dedicado exclusivamente a actividades pacíficas y científicas, el turismo en el continente helado se ha triplicado en la última década. Entrevista con el científico y climatólogo Raúl Cordero que llama a poner coto a un turismo que amenaza con convertir a la Antártida en un balneario para ricos.   Admirar paisajes helados que serán cada vez más excepcionales con el calentamiento global, avistar pingüinos y cachalotes y experimentar los atardeceres polares son algunas de las experiencias únicas que atraen a cada vez más turistas en la Antártida. A pesar de que este continente al sur de nuestro planeta no pertenece a ninguna nación y que, según el Tratado internacional de Washington de 1959, debe ser dedicado exclusivamente a actividades pacíficas y científicas, se observa un boom del turismo en el continente helado. Y es que, además de los cruceros para admirar los icebergs, las agencias de viajes se proponen hacer kayak entre los icebergs, bucear o incluso tomarse una copa de champaña en la banquisa. El elevado costo de los viajes - entre 5.000 $ y 100.000 $ para los tours más lujosos- no impide el aumento sustancial del turismo en este continente. Durante la temporada 2024-2025, se registraron cerca de 118.162 visitas en la Antártida -principalmente estadounidenses -, una cifra que se ha triplicado en una década. Y de estos miles de turistas, cerca de 90.000 de ellos pisaron el continente blanco. Este boom del turismo antártico, sin embargo, ya tiene impactos en la nieve y pone en riesgo la tranquilidad y la salud de la fauna. En este contexto, varias voces piden poner coto al turismo en este continente que pertenece a todos y a nadie al mismo tiempo. Aunque en la última temporada, la Asociación de Turoperadores de la Antártida (IAATO) observa una disminución del 5% del número de turistas, el científico Raúl Cordero teme que la curva siga aumentando de forma exponencial si no se pone límites al turismo. Desde la Universidad de Groningen, en Holanda, el climatólogo monitorea la contaminación y la calidad del aire en la Antártida gracias a datos de una de las estaciones científicas ubicadas en este continente. “En la Antártida, de acuerdo, al texto del Tratado Antártico, es el continente de la paz y de la ciencia. Yo creo que tiene que mantenerse de esa manera y convertirlo en el continente de los ricos sería un error”, alerta Cordero, en entrevista telefónica con Radio Francia International. “Todos los que van a la Antártica como turistas son personas ricas, observa el climatólogo”. “Entonces, convertir en Antártica en un resort de lujo es, digamos, no va en el espíritu del Tratado Antártico. El turismo antártico tiene que ser racionalmente acotado para minimizar los impactos”, recomienda el Cordero, quien ha realizado cerca de 15 misiones de exploración en la Antártida. La huella de los combustibles fósiles En 2022, el científico demostró -junto con otros colegas- que el continente blanco ya no era tan virgen como se pensaba. En un estudio publicado en la revista Nature, él y sus colegas demostraron la presencia de carbono negro de origen humano en la Antártica. “Actividades humanas en general en Antártica, relacionadas con el turismo y la investigación, son muy intensivas en el uso de energía y utilizan mucho combustible fósil diésel, una fuente de carbono negro”, detalla Cordero. “El carbono negro es material particulado fino que está al depositarse sobre la nieve oscureciéndola, y acelerando su derretimiento”. Los científicos calcularon que cada turista en promedio es responsable de acelerar el derretimiento de hasta 200 toneladas de nieve. Una cifra que alcanza las mil toneladas para los científicos que visitan la Antártida. Los científicos per cápita contaminamos cada vez que vamos en la Antártica, porque nosotros nos quedamos mucho más tiempo que un turista, y además utilizamos a veces equipo y maquinaria pesada para diversas actividades científicas”, concede Cordero. “Esa es una de las razones por las que yo no he ido a la Antártica personalmente en años recientes, porque lo que nosotros hemos tratado de hacer en los últimos años, es mandar solo el número de científicos que realmente es necesario”, asegura. El riesgo de transmisión de enfermedades Por su lado, las empresas turísticas aseguran que tratan de minimizar sus emisiones de carbono con el uso de barcos híbridos. Interrogada por RFI, la Asociación de Turoperadores de la Antártida (IAATO) afirma tomarse “muy en serio” el riesgo potencial de transmisión de enfermedades a la fauna silvestre antártica. Sobre todo desde la epidemia de Covid y el brote global de influenza aviar. “Además de las normas de distancia mínima para garantizar que los pasajeros y la fauna silvestre no entren en contacto directo, las medidas de bioseguridad en la zona del Tratado Antártico incluyen procedimientos de desinfección obligatorios antes y después de cada desembarque, utilizando desinfectantes biodegradables de amplio espectro”, indica la IAATO. Los turistas que desembarcan en la Antártida deben limpiar a fondo su calzado, su ropa y su equipo para desinfectar y eliminar cualquier material orgánico para evitar traer agentes patógenos. La detección de una cepa del virus de la gripe aviar H5N1 -altamente letal- en aves y mamíferos antárticos en los últimos años ha despertado las alarmas de la comunidad científica. “Si el contacto entre humanos y animales es masivo, eso aumenta el riesgo de que haya también la posibilidad de que se traspase un virus entre la población animal y la población humana”, teme Raúl Cordero. Un tema polémico La protección de la Antártida será nuevamente un tema de discusión en la conferencia internacional del Tratado Antártico, que tiene lugar este año en Japón. La limitación del número de turistas - tema que aún no genera consensos - y la suerte del pingüino emperador, una especie amenazada que las ONG ambientales llaman a proteger mejor, serán unos de los asuntos en la mesa de los representantes de los países firmantes del tratado.

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  4. 11 may

    Texas: se rebelan contra los centros de datos por temor a quedarse sin agua

    Estados Unidos vive una verdadera fiebre de los centros de datos. Con el auge de la inteligencia artificial y de las criptomonedas, se multiplican los proyectos de mega centros de datos de empresas como Google Amazon o Meta que necesitan cada vez mas potencia de cálculo. Pero este fenómeno plantea serios problemas ambientales y algunas comunidades locales empiezan a rebelarse contra estos proyectos. El gesto es anodino, pero cuando preguntamos algo a ChatGPT o a otra aplicación de inteligencia artificial (IA), un centro de datos procesa nuestra pregunta, consume medio litro de agua y 10 veces más electricidad que un buscador clásico. Solo para desarrollar las infraestructuras de IA, las grandes empresas tecnológicas estadounidenses prevén invertir 5,2 billones de dólares en la construcción de centros de datos de aquí a 2030. Un desarrollo gigantesco que dispara la demanda de electricidad y de agua. El proyecto de data center Stratos en Utah, por ejemplo, consumirá 9 gigawats, el doble del consumo actual de todo el estado de Utah. Y según la consultora Boston Consulting Group, el consumo de electricidad de los centros de datos en 2030 será equivalente a lo que consumen en total los 2 tercios de la población estadounidense. Pero en algunos municipios, vecinos, organizaciones ecologistas y responsables políticos municipales se levantan contra el apetito de agua y energía de las empresas tecnológicas. En Texas, por ejemplo, donde los recursos energéticos abundantes y una exención fiscal estimulan la instalación de centros de datos, vecinos del municipio de San Marcos en el centro del estado se movilizan desde hace más de un año contra varios megaproyectos.  Es el caso en Texas, en el centro del estado, donde la Data Center Action Coalition, un grupo de residentes de San Marcos, batalla desde hace un poco más de un año contra varios proyectos de centros de datos en la región. "Hemos estado vigilando diferentes proyectos de centros de datos en las inmediaciones de San Marcos y también hemos empezado a organizarnos contra centros de datos aún mayores en un condado adyacente dentro de la cuenca del río San Marcos. Hay 9 o 10 propuestas de centros de datos a gran escala, muchos de los cuales planean construir sus propias centrales eléctricas de gas que procede del fracking. Esos planes necesitarían ampliar las líneas eléctricas. Y el costo se repercutiría en los consumidores. Predicen que costará unos 32 mil millones de dólares", explica Si Frede, activista de dicha coalición. Amenazan los recursos hídricos Además de la demanda de energía, muchas veces de origen fósil, los centros de datos requieren cientos de millones de litros de agua cada año para enfriar los servidores, alerta la activista texana. Un reciente artículo de la Universidad de Texas en Austin calcula que los centros de datos consumirán entre 3% y 9% del agua del estado en 2040. "Nos preocupan también los generadores diésel de auxilio, las centrales eléctricas y el aumento del costo del suministro de electricidad. Además, las proyecciones indican que nuestra ciudad se va a quedar sin agua en 2047. Y esa proyección no toma en cuenta el cambio climático o la demanda del centro de datos. Vivimos ya en una situación de sequía extrema. El verano pasado, el acuífero alcanzó mínimos históricos”, advierte la activista Si Frede, entrevistada por Radio Francia Internacional. Esta resistencia se observa en otros estados donde también se multiplican los proyectos de centros de datos. “Actualmente tenemos observación de resistencia de oposición a centros de datos en 42 estados”, observa Miquel Vila, analista principal de riesgos en Data Center Watch. Este proyecto de la empresa 10ALabs monitorea la emergente protesta contra los centros de datos y los riesgos políticos y regulatorios que genera. La creciente oposición contra los data centers La oposición a estas mega infraestructuras informáticas se observa en Virginia, el principal foco global de centros de datos, “e incluso en estados que han sido bastante abiertos para los centros de datos como por ejemplo Texas. pero sobre todo vemos esta oposición en áreas como Michigan, Indiana, Illinois y Ohio”, detalla Vila. A nivel político, algunos municipios ya han pisado el freno para parar la expansión de los ‘ data centers”. “Habrá a lo mejor 50 municipios que han aprobado moratorias contra centros de datos, la mayoría de ellas temporales, en las cuales no se pueden construir centros de datos durante unos meses. Muchas veces el argumento es que no tienen la capacidad legislativa y regulatoria para afrontar esta nueva economía, Entonces necesitan tiempo para mirar cómo aproximarlo”, explica Miquel Vila. Además, una quincena de estados ha estado discutiendo leyes o moratorias a nivel estatal contra centros de datos. El caso del estado de Maine En abril pasado, los legisladores del estado de Maine aprobaron una moratoria de 18 meses en la construcción de data centers de gran tamaño. La iniciativa de ley estatal, sin embargo, fue vetada por la gobernadora. En algunos casos, la movilización de los ciudadanos produce efectos a escala municipal. "Del conjunto de los proyectos que hemos estado rechazando, en el área de San Marcos, uno ha sido detenido, el de la empresa Highlander; otro se ha estancado bastante; otro ha sido pausado; y luego otro ha sido pospuesto, por lo menos, un año y medio. Así que, tras nuestro trabajo de agitación, de protesta ante el gobierno municipal, los concejales finalmente entraron en razón y votaron en contra de estos cambios que este desarrollador necesitaba para construir un centro de datos. Sobre otro proyecto, no tenemos mucha información porque los vendedores firmaron cláusulas de confidencialidad”, lamenta Si Frede, activista texana. “Parte de nuestra estrategia es apostar al estancamiento y la desaceleración de estos proyectos. Esperemos que toda esta burbuja estalle”, concluye. En diciembre pasado, decenas de organizaciones civiles estadounidenses firmaron una carta para alertar a los congresistas estadounidenses sobre cómo el frenesí de criptomonedas y de inteligencia artificial dispara el costo de la energía. Una energía que procede en 56% de los casos de fuentes fósiles, lo que agrava el cambio climático, alerta Jim Walsh, director de políticas de la ONG ambiental Food and Water Watch, quien coordinó este llamado a los congresistas. " Food and Water Watch apoya una moratoria nacional sobre los centros de datos que pondrá fin a todos los nuevos centros de datos en los Estados Unidos hasta que haya salvaguardias para proteger al público, así como nuestros recursos hídricos y energéticos de la expansión masiva de los centros de datos”, comentó Walsh a RFI. La oposición a los centros de datos se ha ido observando también en Europa y Latinoamérica, también por motivos ambientales.   Entrevistas: -Miquel Vila, analista principal de riesgos en Data Center Watch. -Jim Walsh, director de políticas de la ONG ambientalista Food And Water Watch -Si Frede, activistas de la Data Center Action Coalition en San Marcos, Texas.

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  5. 4 may

    PFAS: Bélgica y el combate contra los contaminantes eternos

    Varios países europeos descubrieron recientemente que sus suelos y sus aguas subterráneas estaban contaminados con PFAS. Estas sustancias químicas cancerígenas, están presentes en los sartenes antiadherentes y son tan resistentes que son apodadas 'contaminantes eternos’. Reportaje en Bélgica donde inicia una gigantesca obra de remediación ambiental. Con sus calles tranquilas rodeadas de pasto, sus casas de ladrillos rojos típicas de Flandes, la ciudad de Zwijndrecht en la periferia del puerto de Amberes era un pequeño paraíso hasta que en 2021 se reveló que los suelos y el agua subterránea contenían concentraciones récord de PFAS. Estas moléculas industriales eran producidas hasta el año pasado por la planta 3M, un gigante de la química, ubicada a menos de 1 km de distancia del pueblo. RFI recorrió la zona roja de este municipio, donde la tierra ya está envenenada. “Cada hierba, cada flor que ves aquí está muy contaminada con PFAS”, cuenta Toon Penen, uno de los habitantes de Zwijndrecht. Penen ha crecido aquí y hoy es parte del colectivo Grondrecht que batalla contra estos contaminantes eternos. “La contaminación proviene de la planta de la empresa 3M. Está a solo unos cientos de metros de aquí, del otro lado de la autopista. Es una de las dos plantas de 3M que producían PFAS en el pasado. Los utilizaban, principalmente, para fabricar caucho, revestimientos resistentes al aire y a los líquidos, y producían espuma antiincendios para los bomberos también. Por eso también hay tantos PFAS acumulados en esta zona: porque tenían que probar cada lote producido. Así que durante 30 o 40 años lo fabricaron y, al final, vertieron la espuma en el suelo, lo que fue un error enorme”, detalla el activista. Escuche el audioreportaje de Raphaël Morán: El vertimiento de estas sustancias extremadamente resistentes se hace sentir en la salud de la población. En 2023, un estudio de salud realizado en 300 jóvenes que residen en los alrededores de la fábrica reveló trastornos de crecimiento. Muchos de ellos presentaban niveles excesivos de PFAS en la sangre, sustancias conocidas por ser perturbadoras endocrinos y cancerígenas. Al final de la calle, otro vecino nos recibe en su casa, una antigua granja remodelada. Kurt Verstraeten es uno de los 400 vecinos que demandaron a la empresa química por daños y perjuicios. “Me detectaron más de 1000 microgramos de PFAS por litro en la sangre. Esto equivale a unas 150 veces el límite recomendado”, cuenta este ingeniero a RFI. “Con el paso de los años, el nivel ha bajado poco a poco. Pero el problema es que también podrían estar presentes en los órganos. Y no se sabe con certeza qué efectos tienen”, agrega Verstraeten. En su jardín, un gallo y unas cuantas ovejas se acercan a nuestro paso. Pero las altas concentraciones de PFAS en la tierra impiden a Kurt consumir los productos agrícolas. “Adquirí esta parcela para cultivar mis propias hortalizas. Aquí cultivábamos nuestras zanahorias, espárragos, lechugas, papas y dejamos de usar nuestro huerto 2021, cuando nos informaron de la contaminación. Teníamos 10 gallinas. Comíamos los huevos, y nos enteramos de que eran el principal vector de contaminación”, se lamenta. La parcela de este vecino forma parte de las áreas incluidas en un proyecto titánico de remediación ambiental que inició a principios de 2026. “Está previsto retirar 70 cm de tierra y eliminarla por completo. Todos los árboles desaparecerán. Y después de eso, traerán tierra nueva en 70 cm de profundidad y tendrán que replantar todo aquí, en el jardín. Las obras acaban de empezar y en nuestra casa se llevarán a cabo en 2028.” Aquí, en Zwijndrecht, el responsable de la contaminación tiene nombre: se trata del grupo 3M, que, fue obligado por el gobierno regional de Flandes a financiar los trabajos de remediación. El costo asciende a 250 millones de euros, para sanear el suelo del municipio. En las afueras del municipio se han instalado excavadoras, bulldozers y casetas para los trabajadores. En Bélgica, el otro gran reto en materia de contaminación por PFAS tiene que ver con el agua. En la región de Valonia, los habitantes de Chièvres, un municipio al sur de Bruselas, se enteraron en 2023 de que el agua del grifo contenía concentraciones de PFAS tres veces superiores a los límites recomendados por la Unión Europea. "Aquí en 2021 hemos medido las concentraciones de 20 sustancias PFAS en el agua del pozo y el resultado fue de 300 nanogramos por litro. Hay actualmente una investigación ambiental para tratar de entender de dónde proviene la contaminación. Pero sabemos que en las zonas donde se ha usado abundantemente las espumas antiincendios, se encuentran a veces niveles altos de PFAS en los suelos. Entonces sospechamos que la contaminación aquí provenga de la base aérea vecina de Chièvres, que se encuentra justo aquí. Pero es una hipótesis, aún no se ha comprobado”, explica Benoit Moulin, portavoz de la compañía pública de agua. Para tratar las aguas contaminadas, la empresa instaló un sistema de filtros con carbón activado. Dos grandes tanques azules de más de 6 metros de altura. En total, el costo de las infraestructuras para depurar el agua contaminada con PFAS se eleva a 2 millones de euros. Sin embargo, la tardía instalación de estos filtros ha generado inquietudes entre la población local, que lleva mucho tiempo expuesta a los contaminantes persistentes. Algunos dejaron de beber agua del grifo, mientras que las mujeres embarazadas no saben si pueden amamantar a sus hijos sin riesgos. La región de Valonia ha puesto en marcha una campaña de pruebas sanguíneas en la zona afectada por la contaminación por PFAS. “Acabo de realizarme una prueba de detección de PFAS en mi sangre. Trato de no pensar mucho en eso, pero claro que me preocupa un poco. Ahora uso un filtro para el agua del grifo, trato de usar menos plástico y compré sartenes antiadherentes nuevos”, nos cuenta Delphine Lousse saliendo de una unidad móvil de pruebas sanguíneas. Y a los que tienen concentraciones de PFAS muy altas en su sangre, se les recomienda un seguimiento médico, nos explica el Dr. Van Honacker, médico generalista en uno de los municipios afectados por la contaminación: "Los PFAS son disruptores endocrinos que pueden perturbar la tiroides, pueden causar trastornos hepáticos, causar un aumento de la presión arterial y el nivel de colesterol. Las personas que tienen altas dosis de contaminación tendrán que realizarse estudios de tiroides, y pruebas de detección de cáncer de mama, o de los testículos para los hombres." La Comisión Europea ante el cabildeo de la industria química Más allá de estas medidas, las autoridades locales de Valonia parecen un poco desbordadas por la magnitud de la contaminación por PFAS. Numerosos casos de contaminación han surgido desde que una norma Europa obliga a las ciudades a medir el nivel de PFAS en el agua potable. Desde inicios de 2026, la Unión Europea solo limita o prohíbe 20 tipos de sustancias de PFAS, de los miles que existen. Otras, como los TFA son consideradas menos nocivas, pero su acumulación creciente en el medioambiente también podría ser peligrosa a largo plazo. La eurodiputada belga ecologista Saskia Bricmont, oriunda de una de las zonas afectadas por la contaminación, pide una prohibición más amplia de estas sustancias: “Recomiendo atacar el problema de raíz, es decir, prohibir simplemente todos los PFAS. ¡La propia Comisión Europea encargó un estudio que muestra que el costo de la descontaminación de aquí a 2050 ascendería a 1700 millones de euros! Es una cifra enorme”.  Por el momento, la Comisión Europea se plantea prohibir los PFAS en productos de consumo habitual, como juguetes o cajas de pizza. Pero de los miles de PFAS que han desarrollado las empresas, ¿cuántos se prohibirán? Es el meollo del asunto de las negociaciones actuales entre el ejecutivo europeo y las empresas. Reportaje: Raphaël Morán, con el apoyo técnico de Léo Bernard y Fabien Hilly.

    14 min
  6. 4 may

    ¿Existe el fracking sustentable?

    En México, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum reabrió el debate sobre el fracking, este método de extracción de hidrocarburos muy controvertido por sus impactos ambientales. La mandataria quiere abrir nuevos pozos en los yacimientos de gas del país y afirma que existen técnicas menos agresivas. Es un claro viraje en materia energética: la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, cuyo partido se oponía históricamente al fracking desde su llegada al poder en 2018, anunció un plan para recurrir a la fracturación hidráulica para perforar nuevos pozos de gas y así reducir las importaciones desde Estados Unidos. El anuncio causó inquietud en comunidades que viven en zonas de yacimientos de hidrocarburos en México, ya que la técnica del fracking implica inyectar agua y químicos a alta presión para extraer gas en las llamadas reservas no convencionales, donde los recursos están metidos en fisuras e intersticios de la roca o en las arenas compactadas. Escuche la versión audio de las entrevistas: Desde que Estados Unidos, Argentina y Canadá usan este método, se han podido documentar los impactos ambientales desastrosos de esta técnica: desde sismos hasta contaminación del agua del grifo que se vuelve inflamable. Y precisamente por ello países como España, Francia o Australia, la prohíben totalmente. “Donde el petróleo y el gas están atrapados dentro de la roca sin poder fluir, la técnica del fracking -o fracturación hidráulica- implica hacer un pozo hasta la formación y luego inyectar agua a altísima presión para fracturar la roca. Se inyecta al mismo tiempo granos de arena que se meten en las fisuras para mantenerlas abiertas, y también una serie de compuestos químicos que sirven básicamente para mejorar el flujo del hidrocarburo. Y una parte de esta agua fluye y refluye a la superficie. Es un agua contaminada”, describe Luca Ferrari, geólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México, la UNAM. El geólogo admite, sin embargo, que “en muchos casos no se conoce bien cuales componentes se inyectan en las capas de roca, porque en Estados Unidos, donde más se ha utilizado el fracking es un secreto industrial”. “Sabemos cuáles son estos productos porque han sido detectados en las aguas que han sido contaminadas. En general, son productos como benceno, tolueno, etilbenceno, todos estos compuestos orgánicos, ácidos y diferentes compuestos orgánicos volátiles que sirven como disolventes. Luego hay productos como biocidas, inhibidor de corrosión, lubricantes”, detalla el geólogo. “En fin, es todo un cóctel de productos químicos que contiene, por ejemplo, también metales pesados. Estos tienen toxicidad tanto en el agua como en el aire porque algunos son volátiles. Hay hasta incluso material radiactivo natural”, advierte el académico. Anticipando las críticas, la presidenta mexicana afirmó, sin embargo, que existen nuevas tecnologías “que utilizan componentes biodegradables” para evitar el uso de estos compuestos nocivos. El director de la empresa petrolera mexicana Pemex prometió, por su parte, reciclar al menos el 50% del agua que se usa en el fracking.“En efecto, en algunos estados, como Pennsylvania, se recicla mucha agua, pero porque hay una normatividad del Estado”, precisa Luca Ferrari. “Técnicamente es posible”, admite el geólogo. “Pero se trata sobre todo de pruebas piloto que no han sido aplicadas a gran escala”, coincide Omar Arellano, profesor de la Escuela Nacional de Ciencias de la Tierra de la UNAM. "No existe fracturación hidraúlica sustentable, tampoco existe fracturación hidraúlica que no contamine", afirma el académico. Ambos investigadores coinciden en el fracking sustentable “no existe”. Las experiencias pasadas En México, desde el año 1996 se ha utilizado el fracking en cientos de miles de pozos de hidrocarburos, hasta que, en 2019, el gobierno del entonces presidente López Obrador le pusiera freno a esta práctica sin tampoco prohibirla totalmente. Desde que el gobierno de Claudia Sheinbaum anunció su plan para extraer gas con fracking, un colectivo, un colectivo de ONG agrupadas en la Alianza Mexicana contra el Fracking, alerta sobre los riesgos ambientales de esta técnica. “Lo que siempre nos ha preocupado son las enormes cantidades de agua que implica el uso de fracking. Estamos hablando de que hace 15 años decíamos que eran entre nueve y 29 millones de litros de agua que se ocupaban. Hoy hay pozos que están ocupando hasta 120 millones de litros de agua”, comenta a RFI Alejandra Jiménez, de la Alianza Mexicana Contra el Fracking. “Eso en un contexto de estrés hídrico en el que vivimos en México, sobre todo en los estados del norte, donde se está perfilando con mucha fuerza el desarrollo de la técnica, pues es sumamente preocupante porque se estaría usando agua que tendría que ser destinada al uso humano para el desarrollo del fracking. Pero también, por otra parte, es por los enormes riesgos que hay de contaminación por esta técnica”, advierte Jiménez. Alejandra Jiménez trabaja desde hace muchos años en la Sierra del Totonacapan, en el estado de Veracruz, donde la perforación de pozos petroleros mediante fracking ha dejado desastres ambientales. “Por una solicitud de acceso a la información, sabemos que en este año hay cuatro pozos donde se ha se está desarrollando fracking”, comenta la activista, entrevistada por RFI. Desvíos de cuerpos de agua subterráneos, desaparición de manantiales, contaminación de pozos con hidrocarburos, detonaciones en las viviendas cercanas a los pozos de fracturación hidráulica son algunos de los impactos que han ido denunciando los miembros de las comunidades rurales de la Sierra del Totonacapan. El gobierno mexicano nombró un comité científico para evaluar la factibilidad de un “fracking amigable”. Dentro de dos meses, el panel de científicos entregará un informe técnico sobre las nuevas técnicas de fracking para evaluar si es factible o no abrir nuevos pozos de gas en las reservas no convencionales.

    13 min
  7. 24 abr

    La colombiana Yuvelis Morales recibe el premio Goldman por su lucha contra el fracking

    La joven activista Yuvelis Morales Blanco recibe el prestigioso galardón que distingue a defensores del medioambiente en varias regiones del mundo. Una ecóloga que protege un santuario de murciélagos en Nigeria, un activista por el clima que logró para un proyecto petrolero en Reino Unido forman parte de la lista. En Latinoamérica, el jurado premió a Yuvelis Morales, figura de la lucha contra el fracking en el Magdalena Medio. RFI la entrevistó. Como muchos activistas ambientales en Latinoamérica, la lucha de Yuvelis Morales Blanco nace de sus vínculos con el territorio: “Yo soy hija de pescadores artesanales y supongo que nosotros desde que nacemos estamos en la defensa territorial del río Magdalena”. A sus 25 años, esta activista recibió el Premio Medioambiental Goldman, otorgado por una fundación estadounidense, por su lucha en Puerto Wilches, una ciudad ubicada en la ribera del río Magdalena. Una región conocida por su excepcional biodiversidad, pero que arrastra un pasado de conflicto y de catástrofes ambientales ligadas al extractivismo. En Puerto Wilches, la empresa petrolera EcoPetrol busca extraer crudo mediante fracturación hidráulica. Este método altamente riesgoso para el medioambiente consiste en inyectar agua y químicos a alta presión para fracturar la roca. Pero en 2022, varios colectivos de Puerto Wilches, incluyendo la Alianza Colombia Libre de fracking, de la que Yuvelis Morales Blanco es miembro, obtuvieron la suspensión judicial del proyecto de perforación de la roca. A pesar de la violencia, de las intimidaciones y  de un exilio forzado en Francia, Yuvelis Morales Blanco, figura de la lucha contra el fracking en la cuenca del Magdalena Medio, está de regreso en Puerto Wilches, y cuenta con entusiasmo a RFI lo que la llevó a alzarse contra los poderosos intereses petroleros en su región. Escuche la entrevista completa aquí, con Raphaël Morán:     El activismo de Morales cobró fuerza en 2019 cuando surgieron los proyectos piloto de investigación integral de fracking. Pero en esta región del Magdelena Medio “en la que se lleva más de un siglo de explotación de hidrocarburos”, hubo "un rechazo profundo en las comunidades”, cuenta la joven. La huella del crudo: “Es la región en la que se ha extraído petróleo en Colombia desde hace más de 100 años. En esta región hay cientos de pozos de petróleo y de gas. Esto ha traído conflictividades socioambientales, transgresión de derechos humanos. Hay nexos de grupos armados con algunas infraestructuras petroleras, hay nexos por asesinatos de líderes sociales y ambientales, hay persecución, hay desplazamiento, hay contaminación. En el río Magdalena y sus afluentes, hay desastres ambientales documentados”, recuerda la activista. Morales describe una “comunidad agrícola, pesquera” y que desconfía de las promesas de prosperidad de la industria petrolera. “A pesar de que le ha dado energía a este país hace más de un siglo, no tiene agua potable para tomar en sus casas. La gente en Barrancabermeja, en Puerto Wilches, en Cantagallo, no puede tomar agua desde la llave. Y si uno no puede tomar agua que sale en su casa porque está contaminada”, dice en entrevista con RFI. El contra ejemplo argentino y estadounidense: “Desde Estados Unidos hasta la Patagonia en Argentina, hemos visto y comprobado con investigaciones con estudios científicos como el fracking afecta el agua subterránea, cómo se cuelan estos tóxicos nocivos, cómo estos químicos afectan directamente la vida en los acuíferos subterráneos y superficiales. Mientras se habla en otros escenarios sobre transición social, sobre transición energética, sobre justicia ambiental, en los países del sur global se sigue proponiendo fracking como una medida de reparación para que la industria de hidrocarburos siga manteniéndose”, denuncia Morales. Prohibir el fracking, la próxima batalla: A pesar de que la iniciativa petrolera Kale fue suspendida en 2022 por falta de consulta previa a los pueblos afrocolombianos de la región, la lucha de los colectivos continúa. “El proyecto Kalé está suspendido, mas no está prohibido. Es un proyecto que hasta el momento avanzó tanto en el gobierno anterior y con la legislación anterior que se logró la obtención de su licencia ambiental. Sin embargo, está detenido por las fuerzas de voluntades sociales. Por eso estamos impulsando un proyecto de ley que busca justamente la prohibición legal del fracking y de los yacimientos no convencionales en el país. Sin embargo, los congresistas aún no le han dado salida de aprobación a nuestro proyecto de ley.”

    13 min
  8. 13 abr

    PFAS: Bélgica y el combate contra los contaminantes eternos

    Varios países europeos descubrieron recientemente que sus suelos y sus aguas subterráneas estaban contaminados con PFAS. Estas sustancias químicas dañinas para la salud están presentes en los sartenes antiadherentes y son tan resistentes que son apodadas 'contaminantes eternos’. Reportaje en Bélgica donde inicia una gigantesca obra de remediación ambiental. Con sus calles tranquilas rodeadas de pasto, sus casas de ladrillos rojos típicas de Flandes, la ciudad de Zwijndrecht en la periferia del puerto de Amberes era un pequeño paraíso hasta que en 2021 se reveló que los suelos y el agua subterránea contenían concentraciones récord de PFAS. Estas moléculas industriales eran producidas hasta el año pasado por la planta 3M, un gigante de la química, ubicada a menos de 1 km de distancia del pueblo. RFI recorrió la zona roja de este municipio, donde la tierra ya está envenenada. “Cada hierba, cada flor que ves aquí está muy contaminada con PFAS”, cuenta Toon Penen, uno de los habitantes de Zwijndrecht. Penen ha crecido aquí y hoy es parte del colectivo Grondrecht que batalla contra estos contaminantes eternos. “La contaminación proviene de la planta de la empresa 3M. Está a solo unos cientos de metros de aquí, del otro lado de la autopista. Es una de las dos plantas de 3M que producían PFAS en el pasado. Los utilizaban, principalmente, para fabricar caucho, revestimientos resistentes al aire y a los líquidos, y producían espuma antiincendios para los bomberos también. Por eso también hay tantos PFAS acumulados en esta zona: porque tenían que probar cada lote producido. Así que durante 30 o 40 años lo fabricaron y, al final, vertieron la espuma en el suelo, lo que fue un error enorme”, detalla el activista. Escuche el audioreportaje de Raphaël Morán: El vertimiento de estas sustancias extremadamente resistentes se hace sentir en la salud de la población. En 2023, un estudio de salud realizado en 300 jóvenes que residen en los alrededores de la fábrica reveló trastornos de crecimiento. Muchos de ellos presentaban niveles excesivos de PFAS en la sangre, sustancias conocidas por ser perturbadoras endocrinos y cancerígenas. Al final de la calle, otro vecino nos recibe en su casa, una antigua granja remodelada. Kurt Verstraeten es uno de los 400 vecinos que demandaron a la empresa química por daños y perjuicios. “Me detectaron más de 1000 microgramos de PFAS por litro en la sangre. Esto equivale a unas 150 veces el límite recomendado”, cuenta este ingeniero a RFI. “Con el paso de los años, el nivel ha bajado poco a poco. Pero el problema es que también podrían estar presentes en los órganos. Y no se sabe con certeza qué efectos tienen”, agrega Verstraeten. En su jardín, un gallo y unas cuantas ovejas se acercan a nuestro paso. Pero las altas concentraciones de PFAS en la tierra impiden a Kurt consumir los productos agrícolas. “Adquirí esta parcela para cultivar mis propias hortalizas. Aquí cultivábamos nuestras zanahorias, espárragos, lechugas, papas y dejamos de usar nuestro huerto 2021, cuando nos informaron de la contaminación. Teníamos 10 gallinas. Comíamos los huevos, y nos enteramos de que eran el principal vector de contaminación”, se lamenta. La parcela de este vecino forma parte de las áreas incluidas en un proyecto titánico de remediación ambiental que inició a principios de 2026. “Está previsto retirar 70 cm de tierra y eliminarla por completo. Todos los árboles desaparecerán. Y después de eso, traerán tierra nueva en 70 cm de profundidad y tendrán que replantar todo aquí, en el jardín. Las obras acaban de empezar y en nuestra casa se llevarán a cabo en 2028.” Aquí, en Zwijndrecht, el responsable de la contaminación tiene nombre: se trata del grupo 3M, que, fue obligado por el gobierno regional de Flandes a financiar los trabajos de remediación. El costo asciende a 250 millones de euros, para sanear el suelo del municipio. En las afueras del municipio se han instalado excavadoras, bulldozers y casetas para los trabajadores. En Bélgica, el otro gran reto en materia de contaminación por PFAS tiene que ver con el agua. En la región de Valonia, los habitantes de Chièvres, un municipio al sur de Bruselas, se enteraron en 2023 de que el agua del grifo contenía concentraciones de PFAS tres veces superiores a los límites recomendados por la Unión Europea. "Aquí en 2021 hemos medido las concentraciones de 20 sustancias PFAS en el agua del pozo y el resultado fue de 300 nanogramos por litro. Hay actualmente una investigación ambiental para tratar de entender de dónde proviene la contaminación. Pero sabemos que en las zonas donde se ha usado abundantemente las espumas antiincendios, se encuentran a veces niveles altos de PFAS en los suelos. Entonces sospechamos que la contaminación aquí provenga de la base aérea vecina de Chièvres, que se encuentra justo aquí. Pero es una hipótesis, aún no se ha comprobado”, explica Benoit Moulin, portavoz de la compañía pública de agua. Para tratar las aguas contaminadas, la empresa instaló un sistema de filtros con carbón activado. Dos grandes tanques azules de más de 6 metros de altura. En total, el costo de las infraestructuras para depurar el agua contaminada con PFAS se eleva a 2 millones de euros. Sin embargo, la tardía instalación de estos filtros ha generado inquietudes entre la población local, que lleva mucho tiempo expuesta a los contaminantes persistentes. Algunos dejaron de beber agua del grifo, mientras que las mujeres embarazadas no saben si pueden amamantar a sus hijos sin riesgos. La región de Valonia ha puesto en marcha una campaña de pruebas sanguíneas en la zona afectada por la contaminación por PFAS. “Acabo de realizarme una prueba de detección de PFAS en mi sangre. Trato de no pensar mucho en eso, pero claro que me preocupa un poco. Ahora uso un filtro para el agua del grifo, trato de usar menos plástico y compré sartenes antiadherentes nuevos”, nos cuenta Delphine Lousse saliendo de una unidad móvil de pruebas sanguíneas. Y a los que tienen concentraciones de PFAS muy altas en su sangre, se les recomienda un seguimiento médico, nos explica el Dr. Van Honacker, médico generalista en uno de los municipios afectados por la contaminación: "Los PFAS son disruptores endocrinos que pueden perturbar la tiroides, pueden causar trastornos hepáticos, causar un aumento de la presión arterial y el nivel de colesterol. Las personas que tienen altas dosis de contaminación tendrán que realizarse estudios de tiroides, y pruebas de detección de cáncer de mama, o de los testículos para los hombres." La Comisión Europea ante el cabildeo de la industria química Más allá de estas medidas, las autoridades locales de Valonia parecen un poco desbordadas por la magnitud de la contaminación por PFAS. Numerosos casos de contaminación han surgido desde que una norma Europa obliga a las ciudades a medir el nivel de PFAS en el agua potable. Desde inicios de 2026, la Unión Europea solo limita o prohíbe 20 tipos de sustancias de PFAS, de los miles que existen. Otras, como los TFA son consideradas menos nocivas, pero su acumulación creciente en el medioambiente también podría ser peligrosa a largo plazo. La eurodiputada belga ecologista Saskia Bricmont, oriunda de una de las zonas afectadas por la contaminación, pide una prohibición más amplia de estas sustancias: “Recomiendo atacar el problema de raíz, es decir, prohibir simplemente todos los PFAS. ¡La propia Comisión Europea encargó un estudio que muestra que el costo de la descontaminación de aquí a 2050 ascendería a 1700 millones de euros! Es una cifra enorme”.  Por el momento, la Comisión Europea se plantea prohibir los PFAS en productos de consumo habitual, como juguetes o cajas de pizza. Pero de los miles de PFAS que han desarrollado las empresas, ¿cuántos se prohibirán? Es el meollo del asunto de las negociaciones actuales entre el ejecutivo europeo y las empresas. Reportaje: Raphaël Morán, con el apoyo técnico de Léo Bernard y Fabien Hilly.

    14 min

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"Vida en el planeta" es la cita semanal de Radio Francia Internacional dedicada al medioambiente. Aquí hablamos de las amenazas que pesan sobre nuestro planeta: calentamiento global, especies en peligro de extinción, deforestación y contaminación. Les proponemos también explorar soluciones sostenibles e ideas innovadoras para preservar los ecosistemas.

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