Valencia tiene muchas cosas. Tiene mar, tiene una marina espectacular, tiene una ciudad abierta al Mediterráneo y, sobre todo, tiene una capacidad enorme para acoger grandes acontecimientos deportivos. Este fin de semana lo hemos vuelto a comprobar con la llegada por primera vez del circuito Rolex SailGP. Y la verdad es que Valencia me ha gustado. Mucho. No es Cádiz. Y tampoco tiene por qué serlo. Cádiz tenía algo difícil de explicar y todavía más difícil de copiar. Allí todo estaba concentrado. La ciudad, la playa, el paseo, la marina, los barcos y la gente. Todo quedaba a mano. Y Cádiz vivía el SailGP con ese salero tan suyo, con una manera especial de hacer suyo cualquier acontecimiento que llega a la ciudad. Se respiraba regata en cada esquina. Valencia es diferente. Es más grande, más cosmopolita y probablemente tiene una capacidad mayor para proyectar internacionalmente un acontecimiento como SailGP. Y tiene una Marina que, como escenario, es sencillamente espectacular. Pero hay una imagen que me quedo de este fin de semana: los F50 volando prácticamente delante de la playa de la Malvarrosa, con gente bañándose y viendo pasar los barcos a apenas cien metros. Sin entrada, sin grada, sin nada. Te metes en el agua y tienes SailGP delante de los ojos. Impresionante. Y quien quería vivirlo de otra manera tenía una grada preparada para 9.000 personas. Dos formas completamente diferentes de disfrutar del espectáculo y las dos perfectamente válidas. Eso también es SailGP. Porque SailGP es, ante todo, espectáculo. Y aquí llegamos a una cuestión que, en España, seguimos sin resolver. La televisión. SailGP ha construido un producto pensado para ser visto. La realización televisiva es espectacular, con una producción en directo carísima, cámaras, gráficos, datos, repeticiones, velocidades, posiciones y una narrativa que intenta acercar las regatas al gran público. Ya no hablamos únicamente de vela. Hablamos de carreras, de pilotos, de velocidad. Incluso de kilómetros por hora en lugar de nudos. Todo está pensado para que quien no haya pisado nunca un barco pueda entender lo que está pasando. Pero después resulta que en España todo eso lo ve una minoría de la minoría. Ya no se puede seguir SailGP por YouTube como ocurría anteriormente y la emisión queda restringida a un canal deportivo de Movistar+, con una audiencia potencial muy limitada y que, además, ni siquiera está incluido en el paquete básico. Y esto es difícil de entender. Porque si SailGP quiere convertirse en un deporte global, necesita televisión. Necesita llegar a mucha gente. Y en España, si queremos que algún día sea un deporte popular, no podemos esconderlo detrás de una plataforma de pago y de un canal que solo alcanza a una pequeña parte de los aficionados. La vela no es el fútbol. Tampoco es la Fórmula 1. Y precisamente por eso hay que cuidar muchísimo la ventana de exposición. No podemos pretender que una persona que nunca ha visto una regata se enganche a SailGP si después no le damos la posibilidad de verlo. Puedes llamar a los regatistas pilotos. Puedes llamar carreras a las regatas. Puedes hablar de kilómetros por hora en lugar de nudos. Puedes llenar las pantallas de datos y hacer una realización espectacular. Pero si luego la carrera no llega a las pantallas de la mayoría, todo ese esfuerzo pierde una parte muy importante de su sentido. SailGP quiere ser un espectáculo para el telespectador. Y eso está bien. De hecho, creo que es una de las grandes virtudes de este circuito. Pero el espectáculo necesita espectadores. Y en España, ahora mismo, estamos poniendo demasiadas barreras para que los haya. Valencia ha demostrado que SailGP puede convivir con una gran ciudad, con su playa, con su gente y con una marina extraordinaria. Cádiz demostró en su momento que una ciudad puede hacerlo suyo y vivirlo con una intensidad especial. La organización hace un esfuerzo para que podamos seguirlo en lengua española con la narración de Nico Abad y los comentarios técnicos Álvaro del Arco. Ahora falta que también podamos escucharlos y verlos. Esperemos que más pronto que tarde SailGP vuelva a estar en abierto en España. Porque los aficionados a la vela lo necesitan, pero, sobre todo, lo necesita el propio SailGP si de verdad quiere convertir este deporte en un espectáculo para todos, como dicen ellos que quieren democratizar la vela. Porque hacer carreras para todos y televisarlas para unos pocos no deja de ser una contradicción. Y el Rolex SailGP, precisamente, nació para que las regatas llegaran a todos. SÍGUENOS Web: http://tripulante18.com Twitter: https://twitter.com/SolerAlberti https://twitter.com/18Tripulante Instragram: https://www.instagram.com/jaume.soler/?hl=es Facebook: https://bit.ly/3eB3dDP