Únete a mis terapias grupales aquí: https://wa.link/x1ryhg • Usa el código FLOREZ20 y obtén un 20% en mis scrubs favoritos: https://www.medgear.com/discount/Florez20 • Terapias Grupales → https://www.doctoraflorez.com/ • Sígueme en Instagram, TikTok y Facebook para más contenido: @doctoraflorez En este episodio hablaremos de una de las heridas emocionales más profundas y silenciosas: la herida de humillación. Esa que se origina en nuestra infancia, cuando aprendimos —de manera inconsciente— a callar, complacer o minimizar nuestro dolor para no ser criticados, juzgados o avergonzados. Tal vez creciste escuchando frases como: “Deja de hacer drama”, “No exageres”, “Tú siempre estás molestando”, “Así nadie te va a querer”. Y sin darte cuenta, empezaste a creer que tus emociones eran “demasiado”, que tu voz no tenía valor o que debías ganarte el amor demostrando que eras buena, fuerte o perfecta. La herida de humillación es la que te lleva, ya de adulta, a aceptar migajas de amor, a justificar lo injustificable, a quedarte donde no te eligen del todo y a sentir que no mereces más. Te hace cargar con culpas que no son tuyas, poner los límites que nunca te enseñaron y sentir vergüenza por querer algo tan básico como ser tratada con respeto y reciprocidad. En este video aprenderás a reconocer cómo esta herida opera en ti: Cómo se formó en tu infancia y de qué manera sigue repitiéndose en tu vida adulta. Por qué te cuesta tanto poner límites sin sentir culpa o miedo a ser rechazada. Cómo identificar las relaciones donde te humillas emocionalmente por no querer estar sola. Qué patrones inconscientes repites cuando eliges vínculos desde la carencia afectiva. También descubrirás cómo empezar a sanar. Te compartiré herramientas psicológicas y prácticas para: Reconectar con tu valor personal más allá del reconocimiento externo. Aprender a sostener tu dignidad sin depender de la validación de los demás. Reconocer el momento en que te estás abandonando para que te amen. Volver a habitar tu cuerpo, tu voz y tus límites con respeto y compasión. Sanar la herida de humillación no es un proceso rápido, pero sí profundamente transformador. Es dejar de sentir que tienes que merecer el amor y empezar a entender que el amor no se ruega, se elige con conciencia. Cuando te eliges, ya no necesitas rogar afecto ni anularte para sostener vínculos. Sanar es volver a ti, a esa versión que no se esconde ni se minimiza para ser aceptada. Este episodio es una invitación a mirarte con ternura y valentía. A reconocer que no estás rota: solo aprendiste a sobrevivir de la mejor forma que pudiste. Y ahora, con conciencia y herramientas, puedes dejar de sobrevivir y empezar a vivir desde el amor que mereces. La herida de humillación no te define, pero sí te invita a crecer. Cuando la sanas, te liberas de la necesidad de demostrar, complacer o cargar culpas ajenas. Y en ese proceso, descubres algo mucho más grande: la dignidad de amarte sin miedo a perder a nadie. Support the show