Plaza al día

El daily de Plaza con los temas de actualidad analizados en profundidad.

  1. Dormir, misión imposible en verano

    1d ago

    Dormir, misión imposible en verano

    El calor, los mosquitos y las alteraciones en las rutinas pueden hacer que en verano nos cueste conciliar el sueño o que tengamos la sensación de no haber descansado tras largas horas de sueño. En definitiva, el calor impide tener una buena calidad de sueño en el momento en el que los termómetros superan los 24ºC durante la noche.  Las alteraciones del estado de ánimo, principalmente la irritabilidad, así como la incapacidad para concentrarnos correctamente y la disminución del rendimiento laboral son algunas de las consecuencias de la mala calidad del sueño provocadas por el calor nocturno que perturba las funciones térmicas del organismo y mantiene el cerebro en alerta durante la noche. Los efectos de no dormir bien pueden reducirse e incluso evitarse siguiendo algunos consejos sencillos que nos ayudarán a dormir bien en verano. Pero, ¿Qué podemos hacer para dormir mejor con temperaturas tropicales? Hablamos con el doctor Javier Puertas, miembro de la Sociedad Española del Sueño y jefe del Servicio de Neurofisiología de la Unidad del Sueño del Hospital Universitario de La Ribera. La temperatura ideal en el dormitorio sería entre 17 y 22 grados ya que el calor excesivo afecta negativamente la capacidad para conciliar y mantener el sueño. El doctor explica que, durante el sueño, el cuerpo humano necesita eliminar un poco de calor a través de la piel, especialmente por las manos, pies y cara, para reducir la temperatura corporal central. Esta pérdida de calor es esencial para lograr un sueño profundo y continuo. Sin embargo, cuando la temperatura ambiente supera los 22 grados y hay una alta humedad, el cuerpo encuentra dificultades para liberar el calor, lo que interrumpe el sueño y provoca despertares frecuentes. Para quienes no utilizan aire acondicionado, el doctor recomienda otros métodos como los ventiladores, pero subraya que es crucial evitar corrientes directas de aire durante toda la noche. Un ventilador de techo lento puede ser beneficioso al proporcionar una circulación suave del aire. Además, aconseja colocar un barreño con hielo frente a un ventilador de pie para enfriar el aire que circula en la habitación. La elección de la ropa para dormir también juega un papel importante. Se aconseja usar prendas transpirables que faciliten la evaporación del sudor. Aunque las preferencias individuales varían, en general, es preferible ropa ligera y transpirable para evitar la sensación de humedad y mantener el confort térmico. El doctor Puertas también abordó la influencia del calor en hombres y mujeres, señalando que el metabolismo basal es generalmente más alto en hombres debido a factores hormonales, lo que puede hacer que las mujeres sean más propensas a sentir frío. Además, mencionó que el entorno de la habitación, como la exposición al sol durante el día, puede afectar significativamente la temperatura nocturna, recomendando mantener las persianas bajadas y las ventanas cerradas durante el día para evitar la acumulación de calor. En cuanto a las bebidas, tanto las muy frías como las muy calientes pueden dificultar la regulación térmica del cuerpo. Una bebida refrescante antes de dormir puede ser agradable, pero no debe ser excesivamente fría. Eso sí, es muy importante mantenerse bien hidratado, aunque con moderación para evitar despertares nocturnos frecuentes para ir al baño. La alimentación también es un factor crucial para un buen descanso. Se recomienda evitar comidas pesadas y alcohol antes de acostarse, optando por una cena ligera al menos una hora antes de dormir. Las digestiones pesadas y el consumo de alcohol pueden provocar reflujo y alterar el sueño. En relación con las duchas antes de dormir la mejor opción es ducharse con agua templada. Una ducha demasiado fría puede causar vasoconstricción, dificultando la pérdida de calor, mientras que una ducha templada proporciona una sensación de confort sin alterar demasiado la temperatura corporal. La melatonina puede ayudar a mejorar la calidad del sueño, especialmente en personas mayores que producen menos de esta hormona. La melatonina facilita una ligera vasodilatación periférica, ayudando al cuerpo a liberar calor. Sin embargo, no es un hipnótico fuerte y su efectividad puede variar según la persona. Lo más recomendable sería consultar con un médico antes de usar melatonina, especialmente si se sospechan otros trastornos del sueño como apnea o síndrome de piernas inquietas. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices

    20 min
  2. ¿Cómo sé si estoy sufriendo un golpe de calor?

    2d ago

    ¿Cómo sé si estoy sufriendo un golpe de calor?

    Sin duda una de las frases que más hemos escuchado en los últimos días ha sido, ¡Qué calor hace hoy!... Son días pesados, tórridos, con temperaturas muy altas que provocan diferentes estados en nuestro cuerpo. Para prevenir problemas de salud por temperaturas extremas tenemos que estar atentos a los golpes de calor. Es el efecto más grave de la exposición a altas temperaturas y puede afectar a una población completamente sana. Los expertos recomiendan prestar una atención especial a mayores de 65 años, lactantes y menores de cuatro años.  Hablamos con el Dr. Asensio López, coordinador del Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud de la SEMFYC, la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria. Los principales riesgos para la salud en condiciones de calor extremo son la exposición prolongada al sol y la deshidratación. La exposición prolongada puede provocar un golpe de calor, especialmente si no se mantiene una adecuada hidratación.  Los primeros síntomas de un golpe de calor son a menudo inespecíficos e incluyen cansancio, mareo y aturdimiento, lo que puede llevar a confundirlos con otras afecciones. Es crucial asociar estos síntomas con la exposición al calor y la falta de hidratación, y actuar rápidamente buscando un lugar fresco e hidratándose con agua. El golpe de calor puede manifestarse súbitamente con un aumento brusco de la temperatura corporal, llegando a superar los 40 grados o incluso con una pérdida repentina de conciencia, situaciones que requieren atención médica inmediata. Aunque cualquier persona puede sufrir un golpe de calor, hay grupos especialmente vulnerables. Los niños pequeños son particularmente susceptibles debido a su menor capacidad para percibir la sed y su dependencia de los adultos para su hidratación. Las personas mayores, especialmente a partir de los 60 años, también están en mayor riesgo porque su capacidad para percibir la sed disminuye con la edad. Además, aquellos que toman ciertos medicamentos, como diuréticos, deben ser especialmente cuidadosos, ya que estos pueden aumentar el riesgo de deshidratación. Para prevenir los efectos del calor, se recomienda usar ropa ligera y transpirable que facilite la evaporación del sudor y ayude al cuerpo a regular su temperatura. También es aconsejable evitar la exposición directa al sol durante las horas más calurosas del día y buscar sombra siempre que sea posible. En cuanto a la hidratación, es preferible beber agua fresca, pero no extremadamente fría, para evitar molestias gastrointestinales. Se sugiere tomar pequeños sorbos de agua con frecuencia en lugar de grandes cantidades de una sola vez. El calor extremo también incrementa el riesgo de intoxicaciones alimentarias, ya que las altas temperaturas favorecen el rápido crecimiento de bacterias en los alimentos, especialmente si no se mantienen adecuadamente refrigerados. Por ello, es fundamental mantener la cadena de frío y manipular los alimentos con cuidado para evitar infecciones gastrointestinales. Adaptar la alimentación durante los días calurosos es otra recomendación clave. Optar por comidas ligeras y ricas en líquidos, como frutas y verduras, ayuda a mantener el cuerpo hidratado y a evitar comidas pesadas que pueden resultar difíciles de digerir en condiciones de calor extremo. Se debe tener en cuenta que el alcohol tiene efectos deshidratantes y es aconsejable reducir su consumo. El doctor destaca la importancia de no subestimar los efectos del calor extremo y de tomar medidas preventivas adecuadas para proteger la salud, especialmente de los grupos más vulnerables. Insta a la población a estar alerta y a actuar con rapidez ante los primeros signos de golpe de calor, recordando que la prevención es clave para evitar complicaciones graves durante las olas de calor. See omnystudio.com/listener for privacy information. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices

    18 min
  3. Puntualidad e Impuntualidad: ¿cultura o costumbre?

    Jul 1

    Puntualidad e Impuntualidad: ¿cultura o costumbre?

    Vivimos en una sociedad acelerada, vamos con prisas a todas partes y el reloj se convierte, en ocasiones, en nuestro peor enemigo.  Hoy nos preguntamos si los españoles somos puntuales o impuntuales… A todos nos suenan frases como... "Estoy saliendo de casa, llego en cinco minutos", "Estoy aparcando, no encuentro sitio", "me ha pillado un atasco"... Siempre utilizamos una excusa cuando llegamos tarde. Algunas encuestas dicen que seis de cada diez españoles admiten que siempre llegan tarde, entre 5 y 15 minutos, a una reunión o a una cita. No obstante, 9 de cada 10 asegura que siempre le toca esperar, al menos 5 minutos, cuando queda con alguien. ¿Qué lleva a algunas personas a ser impuntuales por sistema? Hay quienes argumentan que la puntualidad es un asunto cultural y por lo tanto varía de un país a otro. En España un retraso de 10 minutos es aceptado como normal, pero no ocurre lo mismo en otros países como Alemania, Japón o EEUU donde la puntualidad es sagrada. Seguro que muchos de nuestros oyentes han sufrido a tardones crónicos o quizá sean ellos los propios impuntuales.  Hablamos de la impuntualidad y sus raíces psicológicas, sociales y culturales con el psicólogo Ángel Peralbo.  Destaca que la puntualidad e impuntualidad son conceptos aprendidos y sociales subrayando que diferentes entornos pueden influir en la cronificación de estos comportamientos. Según Peralbo, existen dos tipos principales de personas en relación con la puntualidad: aquellas obsesivamente puntuales y aquellas extremadamente relajadas. Las primeras, descritas como "excesivamente pendientes", tienden a llegar mucho antes de la hora acordada, mientras que las segundas suelen percibirse como irrespetuosas, aunque, en realidad, su impuntualidad se debe más a una falta de planificación y una mala regulación del tiempo. Explica que la impuntualidad a menudo provoca enfados y frustraciones tanto en los impuntuales como en quienes esperan por ellos. Sin embargo, estos sentimientos no suelen llevar a una mejora en el comportamiento. "El enfado o la frustración no están generalmente asociados a una mejora", señala, enfatizando que para cambiar realmente el hábito de la impuntualidad se necesita más que buenas intenciones. Es esencial una adecuada planificación y gestión del tiempo, y adaptar ciertos malos hábitos. La puntualidad también tiene una dimensión cultural significativa. Peralbo señala que en España, por ejemplo, un retraso de 10 minutos es socialmente aceptado, mientras que en países como Alemania, Japón o Estados Unidos, la puntualidad es estrictamente observada.  Aunque la impuntualidad puede tener consecuencias en el ámbito profesional, como la pérdida de oportunidades laborales, Peralbo añade que en contextos más informales, las repercusiones suelen ser menores, lo que contribuye a la cronificación del problema. "Las consecuencias en el trabajo suelen regular este comportamiento, pero en entornos más laxos, como con amigos, se cronifica el problema".  En cuanto al impacto de las nuevas tecnologías, Peralbo indica que, aunque herramientas como WhatsApp permiten avisar rápidamente de retrasos, también pueden fomentar la impuntualidad. "La rapidez e impulsividad de las redes sociales a veces aumentan la impuntualidad porque las personas están absorbidas en sus conversaciones y actividades online". Aunque el poder avisar de un retraso puede minimizar el enfado de quien espera, también puede crear una falsa sensación de que avisar es suficiente para mitigar la falta de puntualidad. Peralbo también aborda el impacto emocional de la impuntualidad en quienes la practican. "El auto castigo a través de la culpa no funciona", afirma, explicando que la culpa y la ansiedad no son suficientes para inducir un cambio de comportamiento. Las personas impuntuales suelen ser conscientes de su problema, pero las emociones negativas que experimentan no les impulsan a modificar su conducta. Para lograr un cambio real, es necesario un esfuerzo consciente en planificación y gestión del tiempo. El psicólogo concluye que tanto los excesivamente puntuales como los crónicamente impuntuales podrían beneficiarse de un equilibrio más saludable en la gestión del tiempo. "La gestión del tiempo de una manera adecuada, respetuosa y conveniente es clave. Según Peralbo, la mejora en los hábitos de puntualidad requiere un esfuerzo consciente y la voluntad de cambiar, además de una toma de conciencia sobre las acciones y el tiempo necesario para realizarlas. La puntualidad y la impuntualidad son fenómenos complejos influenciados por factores psicológicos, culturales y sociales. Como resalta Peralbo, aprender a gestionar el tiempo adecuadamente y adoptar hábitos positivos es fundamental para mejorar estos comportamientos. Aunque la tecnología puede ofrecer soluciones temporales, el cambio real depende de una planificación cuidadosa y un compromiso personal para respetar los tiempos acordados. See omnystudio.com/listener for privacy information. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices

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