Vida en el Planeta

"Vida en el planeta" es la cita semanal de Radio Francia Internacional dedicada al medioambiente. Aquí hablamos de las amenazas que pesan sobre nuestro planeta: calentamiento global, especies en peligro de extinción, deforestación y contaminación. Les proponemos también explorar soluciones sostenibles e ideas innovadoras para preservar los ecosistemas.

  1. HACE 2 DÍAS

    "La Antártida se está convirtiendo en un resort para millonarios”

    A pesar de que la Antártida no pertenece a ninguna nación y que, según el Tratado de Washington de 1959, debe ser dedicado exclusivamente a actividades pacíficas y científicas, el turismo en el continente helado se ha triplicado en la última década. Entrevista con el científico y climatólogo Raúl Cordero que llama a poner coto a un turismo que amenaza con convertir a la Antártida en un balneario para ricos.   Admirar paisajes helados que serán cada vez más excepcionales con el calentamiento global, avistar pingüinos y cachalotes y experimentar los atardeceres polares son algunas de las experiencias únicas que atraen a cada vez más turistas en la Antártida. A pesar de que este continente al sur de nuestro planeta no pertenece a ninguna nación y que, según el Tratado internacional de Washington de 1959, debe ser dedicado exclusivamente a actividades pacíficas y científicas, se observa un boom del turismo en el continente helado. Y es que, además de los cruceros para admirar los icebergs, las agencias de viajes se proponen hacer kayak entre los icebergs, bucear o incluso tomarse una copa de champaña en la banquisa. El elevado costo de los viajes - entre 5.000 $ y 100.000 $ para los tours más lujosos- no impide el aumento sustancial del turismo en este continente. Durante la temporada 2024-2025, se registraron cerca de 118.162 visitas en la Antártida -principalmente estadounidenses -, una cifra que se ha triplicado en una década. Y de estos miles de turistas, cerca de 90.000 de ellos pisaron el continente blanco. Este boom del turismo antártico, sin embargo, ya tiene impactos en la nieve y pone en riesgo la tranquilidad y la salud de la fauna. En este contexto, varias voces piden poner coto al turismo en este continente que pertenece a todos y a nadie al mismo tiempo. Aunque en la última temporada, la Asociación de Turoperadores de la Antártida (IAATO) observa una disminución del 5% del número de turistas, el científico Raúl Cordero teme que la curva siga aumentando de forma exponencial si no se pone límites al turismo. Desde la Universidad de Groningen, en Holanda, el climatólogo monitorea la contaminación y la calidad del aire en la Antártida gracias a datos de una de las estaciones científicas ubicadas en este continente. “En la Antártida, de acuerdo, al texto del Tratado Antártico, es el continente de la paz y de la ciencia. Yo creo que tiene que mantenerse de esa manera y convertirlo en el continente de los ricos sería un error”, alerta Cordero, en entrevista telefónica con Radio Francia International. “Todos los que van a la Antártica como turistas son personas ricas, observa el climatólogo”. “Entonces, convertir en Antártica en un resort de lujo es, digamos, no va en el espíritu del Tratado Antártico. El turismo antártico tiene que ser racionalmente acotado para minimizar los impactos”, recomienda el Cordero, quien ha realizado cerca de 15 misiones de exploración en la Antártida. La huella de los combustibles fósiles En 2022, el científico demostró -junto con otros colegas- que el continente blanco ya no era tan virgen como se pensaba. En un estudio publicado en la revista Nature, él y sus colegas demostraron la presencia de carbono negro de origen humano en la Antártica. “Actividades humanas en general en Antártica, relacionadas con el turismo y la investigación, son muy intensivas en el uso de energía y utilizan mucho combustible fósil diésel, una fuente de carbono negro”, detalla Cordero. “El carbono negro es material particulado fino que está al depositarse sobre la nieve oscureciéndola, y acelerando su derretimiento”. Los científicos calcularon que cada turista en promedio es responsable de acelerar el derretimiento de hasta 200 toneladas de nieve. Una cifra que alcanza las mil toneladas para los científicos que visitan la Antártida. Los científicos per cápita contaminamos cada vez que vamos en la Antártica, porque nosotros nos quedamos mucho más tiempo que un turista, y además utilizamos a veces equipo y maquinaria pesada para diversas actividades científicas”, concede Cordero. “Esa es una de las razones por las que yo no he ido a la Antártica personalmente en años recientes, porque lo que nosotros hemos tratado de hacer en los últimos años, es mandar solo el número de científicos que realmente es necesario”, asegura. El riesgo de transmisión de enfermedades Por su lado, las empresas turísticas aseguran que tratan de minimizar sus emisiones de carbono con el uso de barcos híbridos. Interrogada por RFI, la Asociación de Turoperadores de la Antártida (IAATO) afirma tomarse “muy en serio” el riesgo potencial de transmisión de enfermedades a la fauna silvestre antártica. Sobre todo desde la epidemia de Covid y el brote global de influenza aviar. “Además de las normas de distancia mínima para garantizar que los pasajeros y la fauna silvestre no entren en contacto directo, las medidas de bioseguridad en la zona del Tratado Antártico incluyen procedimientos de desinfección obligatorios antes y después de cada desembarque, utilizando desinfectantes biodegradables de amplio espectro”, indica la IAATO. Los turistas que desembarcan en la Antártida deben limpiar a fondo su calzado, su ropa y su equipo para desinfectar y eliminar cualquier material orgánico para evitar traer agentes patógenos. La detección de una cepa del virus de la gripe aviar H5N1 -altamente letal- en aves y mamíferos antárticos en los últimos años ha despertado las alarmas de la comunidad científica. “Si el contacto entre humanos y animales es masivo, eso aumenta el riesgo de que haya también la posibilidad de que se traspase un virus entre la población animal y la población humana”, teme Raúl Cordero. Un tema polémico La protección de la Antártida será nuevamente un tema de discusión en la conferencia internacional del Tratado Antártico, que tiene lugar este año en Japón. La limitación del número de turistas - tema que aún no genera consensos - y la suerte del pingüino emperador, una especie amenazada que las ONG ambientales llaman a proteger mejor, serán unos de los asuntos en la mesa de los representantes de los países firmantes del tratado.

    14 min
  2. 11 MAY

    Texas: se rebelan contra los centros de datos por temor a quedarse sin agua

    Estados Unidos vive una verdadera fiebre de los centros de datos. Con el auge de la inteligencia artificial y de las criptomonedas, se multiplican los proyectos de mega centros de datos de empresas como Google Amazon o Meta que necesitan cada vez mas potencia de cálculo. Pero este fenómeno plantea serios problemas ambientales y algunas comunidades locales empiezan a rebelarse contra estos proyectos. El gesto es anodino, pero cuando preguntamos algo a ChatGPT o a otra aplicación de inteligencia artificial (IA), un centro de datos procesa nuestra pregunta, consume medio litro de agua y 10 veces más electricidad que un buscador clásico. Solo para desarrollar las infraestructuras de IA, las grandes empresas tecnológicas estadounidenses prevén invertir 5,2 billones de dólares en la construcción de centros de datos de aquí a 2030. Un desarrollo gigantesco que dispara la demanda de electricidad y de agua. El proyecto de data center Stratos en Utah, por ejemplo, consumirá 9 gigawats, el doble del consumo actual de todo el estado de Utah. Y según la consultora Boston Consulting Group, el consumo de electricidad de los centros de datos en 2030 será equivalente a lo que consumen en total los 2 tercios de la población estadounidense. Pero en algunos municipios, vecinos, organizaciones ecologistas y responsables políticos municipales se levantan contra el apetito de agua y energía de las empresas tecnológicas. En Texas, por ejemplo, donde los recursos energéticos abundantes y una exención fiscal estimulan la instalación de centros de datos, vecinos del municipio de San Marcos en el centro del estado se movilizan desde hace más de un año contra varios megaproyectos.  Es el caso en Texas, en el centro del estado, donde la Data Center Action Coalition, un grupo de residentes de San Marcos, batalla desde hace un poco más de un año contra varios proyectos de centros de datos en la región. "Hemos estado vigilando diferentes proyectos de centros de datos en las inmediaciones de San Marcos y también hemos empezado a organizarnos contra centros de datos aún mayores en un condado adyacente dentro de la cuenca del río San Marcos. Hay 9 o 10 propuestas de centros de datos a gran escala, muchos de los cuales planean construir sus propias centrales eléctricas de gas que procede del fracking. Esos planes necesitarían ampliar las líneas eléctricas. Y el costo se repercutiría en los consumidores. Predicen que costará unos 32 mil millones de dólares", explica Si Frede, activista de dicha coalición. Amenazan los recursos hídricos Además de la demanda de energía, muchas veces de origen fósil, los centros de datos requieren cientos de millones de litros de agua cada año para enfriar los servidores, alerta la activista texana. Un reciente artículo de la Universidad de Texas en Austin calcula que los centros de datos consumirán entre 3% y 9% del agua del estado en 2040. "Nos preocupan también los generadores diésel de auxilio, las centrales eléctricas y el aumento del costo del suministro de electricidad. Además, las proyecciones indican que nuestra ciudad se va a quedar sin agua en 2047. Y esa proyección no toma en cuenta el cambio climático o la demanda del centro de datos. Vivimos ya en una situación de sequía extrema. El verano pasado, el acuífero alcanzó mínimos históricos”, advierte la activista Si Frede, entrevistada por Radio Francia Internacional. Esta resistencia se observa en otros estados donde también se multiplican los proyectos de centros de datos. “Actualmente tenemos observación de resistencia de oposición a centros de datos en 42 estados”, observa Miquel Vila, analista principal de riesgos en Data Center Watch. Este proyecto de la empresa 10ALabs monitorea la emergente protesta contra los centros de datos y los riesgos políticos y regulatorios que genera. La creciente oposición contra los data centers La oposición a estas mega infraestructuras informáticas se observa en Virginia, el principal foco global de centros de datos, “e incluso en estados que han sido bastante abiertos para los centros de datos como por ejemplo Texas. pero sobre todo vemos esta oposición en áreas como Michigan, Indiana, Illinois y Ohio”, detalla Vila. A nivel político, algunos municipios ya han pisado el freno para parar la expansión de los ‘ data centers”. “Habrá a lo mejor 50 municipios que han aprobado moratorias contra centros de datos, la mayoría de ellas temporales, en las cuales no se pueden construir centros de datos durante unos meses. Muchas veces el argumento es que no tienen la capacidad legislativa y regulatoria para afrontar esta nueva economía, Entonces necesitan tiempo para mirar cómo aproximarlo”, explica Miquel Vila. Además, una quincena de estados ha estado discutiendo leyes o moratorias a nivel estatal contra centros de datos. El caso del estado de Maine En abril pasado, los legisladores del estado de Maine aprobaron una moratoria de 18 meses en la construcción de data centers de gran tamaño. La iniciativa de ley estatal, sin embargo, fue vetada por la gobernadora. En algunos casos, la movilización de los ciudadanos produce efectos a escala municipal. "Del conjunto de los proyectos que hemos estado rechazando, en el área de San Marcos, uno ha sido detenido, el de la empresa Highlander; otro se ha estancado bastante; otro ha sido pausado; y luego otro ha sido pospuesto, por lo menos, un año y medio. Así que, tras nuestro trabajo de agitación, de protesta ante el gobierno municipal, los concejales finalmente entraron en razón y votaron en contra de estos cambios que este desarrollador necesitaba para construir un centro de datos. Sobre otro proyecto, no tenemos mucha información porque los vendedores firmaron cláusulas de confidencialidad”, lamenta Si Frede, activista texana. “Parte de nuestra estrategia es apostar al estancamiento y la desaceleración de estos proyectos. Esperemos que toda esta burbuja estalle”, concluye. En diciembre pasado, decenas de organizaciones civiles estadounidenses firmaron una carta para alertar a los congresistas estadounidenses sobre cómo el frenesí de criptomonedas y de inteligencia artificial dispara el costo de la energía. Una energía que procede en 56% de los casos de fuentes fósiles, lo que agrava el cambio climático, alerta Jim Walsh, director de políticas de la ONG ambiental Food and Water Watch, quien coordinó este llamado a los congresistas. " Food and Water Watch apoya una moratoria nacional sobre los centros de datos que pondrá fin a todos los nuevos centros de datos en los Estados Unidos hasta que haya salvaguardias para proteger al público, así como nuestros recursos hídricos y energéticos de la expansión masiva de los centros de datos”, comentó Walsh a RFI. La oposición a los centros de datos se ha ido observando también en Europa y Latinoamérica, también por motivos ambientales.   Entrevistas: -Miquel Vila, analista principal de riesgos en Data Center Watch. -Jim Walsh, director de políticas de la ONG ambientalista Food And Water Watch -Si Frede, activistas de la Data Center Action Coalition en San Marcos, Texas.

    13 min
  3. 4 MAY

    PFAS: Bélgica y el combate contra los contaminantes eternos

    Varios países europeos descubrieron recientemente que sus suelos y sus aguas subterráneas estaban contaminados con PFAS. Estas sustancias químicas cancerígenas, están presentes en los sartenes antiadherentes y son tan resistentes que son apodadas 'contaminantes eternos’. Reportaje en Bélgica donde inicia una gigantesca obra de remediación ambiental. Con sus calles tranquilas rodeadas de pasto, sus casas de ladrillos rojos típicas de Flandes, la ciudad de Zwijndrecht en la periferia del puerto de Amberes era un pequeño paraíso hasta que en 2021 se reveló que los suelos y el agua subterránea contenían concentraciones récord de PFAS. Estas moléculas industriales eran producidas hasta el año pasado por la planta 3M, un gigante de la química, ubicada a menos de 1 km de distancia del pueblo. RFI recorrió la zona roja de este municipio, donde la tierra ya está envenenada. “Cada hierba, cada flor que ves aquí está muy contaminada con PFAS”, cuenta Toon Penen, uno de los habitantes de Zwijndrecht. Penen ha crecido aquí y hoy es parte del colectivo Grondrecht que batalla contra estos contaminantes eternos. “La contaminación proviene de la planta de la empresa 3M. Está a solo unos cientos de metros de aquí, del otro lado de la autopista. Es una de las dos plantas de 3M que producían PFAS en el pasado. Los utilizaban, principalmente, para fabricar caucho, revestimientos resistentes al aire y a los líquidos, y producían espuma antiincendios para los bomberos también. Por eso también hay tantos PFAS acumulados en esta zona: porque tenían que probar cada lote producido. Así que durante 30 o 40 años lo fabricaron y, al final, vertieron la espuma en el suelo, lo que fue un error enorme”, detalla el activista. Escuche el audioreportaje de Raphaël Morán: El vertimiento de estas sustancias extremadamente resistentes se hace sentir en la salud de la población. En 2023, un estudio de salud realizado en 300 jóvenes que residen en los alrededores de la fábrica reveló trastornos de crecimiento. Muchos de ellos presentaban niveles excesivos de PFAS en la sangre, sustancias conocidas por ser perturbadoras endocrinos y cancerígenas. Al final de la calle, otro vecino nos recibe en su casa, una antigua granja remodelada. Kurt Verstraeten es uno de los 400 vecinos que demandaron a la empresa química por daños y perjuicios. “Me detectaron más de 1000 microgramos de PFAS por litro en la sangre. Esto equivale a unas 150 veces el límite recomendado”, cuenta este ingeniero a RFI. “Con el paso de los años, el nivel ha bajado poco a poco. Pero el problema es que también podrían estar presentes en los órganos. Y no se sabe con certeza qué efectos tienen”, agrega Verstraeten. En su jardín, un gallo y unas cuantas ovejas se acercan a nuestro paso. Pero las altas concentraciones de PFAS en la tierra impiden a Kurt consumir los productos agrícolas. “Adquirí esta parcela para cultivar mis propias hortalizas. Aquí cultivábamos nuestras zanahorias, espárragos, lechugas, papas y dejamos de usar nuestro huerto 2021, cuando nos informaron de la contaminación. Teníamos 10 gallinas. Comíamos los huevos, y nos enteramos de que eran el principal vector de contaminación”, se lamenta. La parcela de este vecino forma parte de las áreas incluidas en un proyecto titánico de remediación ambiental que inició a principios de 2026. “Está previsto retirar 70 cm de tierra y eliminarla por completo. Todos los árboles desaparecerán. Y después de eso, traerán tierra nueva en 70 cm de profundidad y tendrán que replantar todo aquí, en el jardín. Las obras acaban de empezar y en nuestra casa se llevarán a cabo en 2028.” Aquí, en Zwijndrecht, el responsable de la contaminación tiene nombre: se trata del grupo 3M, que, fue obligado por el gobierno regional de Flandes a financiar los trabajos de remediación. El costo asciende a 250 millones de euros, para sanear el suelo del municipio. En las afueras del municipio se han instalado excavadoras, bulldozers y casetas para los trabajadores. En Bélgica, el otro gran reto en materia de contaminación por PFAS tiene que ver con el agua. En la región de Valonia, los habitantes de Chièvres, un municipio al sur de Bruselas, se enteraron en 2023 de que el agua del grifo contenía concentraciones de PFAS tres veces superiores a los límites recomendados por la Unión Europea. "Aquí en 2021 hemos medido las concentraciones de 20 sustancias PFAS en el agua del pozo y el resultado fue de 300 nanogramos por litro. Hay actualmente una investigación ambiental para tratar de entender de dónde proviene la contaminación. Pero sabemos que en las zonas donde se ha usado abundantemente las espumas antiincendios, se encuentran a veces niveles altos de PFAS en los suelos. Entonces sospechamos que la contaminación aquí provenga de la base aérea vecina de Chièvres, que se encuentra justo aquí. Pero es una hipótesis, aún no se ha comprobado”, explica Benoit Moulin, portavoz de la compañía pública de agua. Para tratar las aguas contaminadas, la empresa instaló un sistema de filtros con carbón activado. Dos grandes tanques azules de más de 6 metros de altura. En total, el costo de las infraestructuras para depurar el agua contaminada con PFAS se eleva a 2 millones de euros. Sin embargo, la tardía instalación de estos filtros ha generado inquietudes entre la población local, que lleva mucho tiempo expuesta a los contaminantes persistentes. Algunos dejaron de beber agua del grifo, mientras que las mujeres embarazadas no saben si pueden amamantar a sus hijos sin riesgos. La región de Valonia ha puesto en marcha una campaña de pruebas sanguíneas en la zona afectada por la contaminación por PFAS. “Acabo de realizarme una prueba de detección de PFAS en mi sangre. Trato de no pensar mucho en eso, pero claro que me preocupa un poco. Ahora uso un filtro para el agua del grifo, trato de usar menos plástico y compré sartenes antiadherentes nuevos”, nos cuenta Delphine Lousse saliendo de una unidad móvil de pruebas sanguíneas. Y a los que tienen concentraciones de PFAS muy altas en su sangre, se les recomienda un seguimiento médico, nos explica el Dr. Van Honacker, médico generalista en uno de los municipios afectados por la contaminación: "Los PFAS son disruptores endocrinos que pueden perturbar la tiroides, pueden causar trastornos hepáticos, causar un aumento de la presión arterial y el nivel de colesterol. Las personas que tienen altas dosis de contaminación tendrán que realizarse estudios de tiroides, y pruebas de detección de cáncer de mama, o de los testículos para los hombres." La Comisión Europea ante el cabildeo de la industria química Más allá de estas medidas, las autoridades locales de Valonia parecen un poco desbordadas por la magnitud de la contaminación por PFAS. Numerosos casos de contaminación han surgido desde que una norma Europa obliga a las ciudades a medir el nivel de PFAS en el agua potable. Desde inicios de 2026, la Unión Europea solo limita o prohíbe 20 tipos de sustancias de PFAS, de los miles que existen. Otras, como los TFA son consideradas menos nocivas, pero su acumulación creciente en el medioambiente también podría ser peligrosa a largo plazo. La eurodiputada belga ecologista Saskia Bricmont, oriunda de una de las zonas afectadas por la contaminación, pide una prohibición más amplia de estas sustancias: “Recomiendo atacar el problema de raíz, es decir, prohibir simplemente todos los PFAS. ¡La propia Comisión Europea encargó un estudio que muestra que el costo de la descontaminación de aquí a 2050 ascendería a 1700 millones de euros! Es una cifra enorme”.  Por el momento, la Comisión Europea se plantea prohibir los PFAS en productos de consumo habitual, como juguetes o cajas de pizza. Pero de los miles de PFAS que han desarrollado las empresas, ¿cuántos se prohibirán? Es el meollo del asunto de las negociaciones actuales entre el ejecutivo europeo y las empresas. Reportaje: Raphaël Morán, con el apoyo técnico de Léo Bernard y Fabien Hilly.

    14 min
  4. 4 MAY

    ¿Existe el fracking sustentable?

    En México, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum reabrió el debate sobre el fracking, este método de extracción de hidrocarburos muy controvertido por sus impactos ambientales. La mandataria quiere abrir nuevos pozos en los yacimientos de gas del país y afirma que existen técnicas menos agresivas. Es un claro viraje en materia energética: la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, cuyo partido se oponía históricamente al fracking desde su llegada al poder en 2018, anunció un plan para recurrir a la fracturación hidráulica para perforar nuevos pozos de gas y así reducir las importaciones desde Estados Unidos. El anuncio causó inquietud en comunidades que viven en zonas de yacimientos de hidrocarburos en México, ya que la técnica del fracking implica inyectar agua y químicos a alta presión para extraer gas en las llamadas reservas no convencionales, donde los recursos están metidos en fisuras e intersticios de la roca o en las arenas compactadas. Escuche la versión audio de las entrevistas: Desde que Estados Unidos, Argentina y Canadá usan este método, se han podido documentar los impactos ambientales desastrosos de esta técnica: desde sismos hasta contaminación del agua del grifo que se vuelve inflamable. Y precisamente por ello países como España, Francia o Australia, la prohíben totalmente. “Donde el petróleo y el gas están atrapados dentro de la roca sin poder fluir, la técnica del fracking -o fracturación hidráulica- implica hacer un pozo hasta la formación y luego inyectar agua a altísima presión para fracturar la roca. Se inyecta al mismo tiempo granos de arena que se meten en las fisuras para mantenerlas abiertas, y también una serie de compuestos químicos que sirven básicamente para mejorar el flujo del hidrocarburo. Y una parte de esta agua fluye y refluye a la superficie. Es un agua contaminada”, describe Luca Ferrari, geólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México, la UNAM. El geólogo admite, sin embargo, que “en muchos casos no se conoce bien cuales componentes se inyectan en las capas de roca, porque en Estados Unidos, donde más se ha utilizado el fracking es un secreto industrial”. “Sabemos cuáles son estos productos porque han sido detectados en las aguas que han sido contaminadas. En general, son productos como benceno, tolueno, etilbenceno, todos estos compuestos orgánicos, ácidos y diferentes compuestos orgánicos volátiles que sirven como disolventes. Luego hay productos como biocidas, inhibidor de corrosión, lubricantes”, detalla el geólogo. “En fin, es todo un cóctel de productos químicos que contiene, por ejemplo, también metales pesados. Estos tienen toxicidad tanto en el agua como en el aire porque algunos son volátiles. Hay hasta incluso material radiactivo natural”, advierte el académico. Anticipando las críticas, la presidenta mexicana afirmó, sin embargo, que existen nuevas tecnologías “que utilizan componentes biodegradables” para evitar el uso de estos compuestos nocivos. El director de la empresa petrolera mexicana Pemex prometió, por su parte, reciclar al menos el 50% del agua que se usa en el fracking.“En efecto, en algunos estados, como Pennsylvania, se recicla mucha agua, pero porque hay una normatividad del Estado”, precisa Luca Ferrari. “Técnicamente es posible”, admite el geólogo. “Pero se trata sobre todo de pruebas piloto que no han sido aplicadas a gran escala”, coincide Omar Arellano, profesor de la Escuela Nacional de Ciencias de la Tierra de la UNAM. "No existe fracturación hidraúlica sustentable, tampoco existe fracturación hidraúlica que no contamine", afirma el académico. Ambos investigadores coinciden en el fracking sustentable “no existe”. Las experiencias pasadas En México, desde el año 1996 se ha utilizado el fracking en cientos de miles de pozos de hidrocarburos, hasta que, en 2019, el gobierno del entonces presidente López Obrador le pusiera freno a esta práctica sin tampoco prohibirla totalmente. Desde que el gobierno de Claudia Sheinbaum anunció su plan para extraer gas con fracking, un colectivo, un colectivo de ONG agrupadas en la Alianza Mexicana contra el Fracking, alerta sobre los riesgos ambientales de esta técnica. “Lo que siempre nos ha preocupado son las enormes cantidades de agua que implica el uso de fracking. Estamos hablando de que hace 15 años decíamos que eran entre nueve y 29 millones de litros de agua que se ocupaban. Hoy hay pozos que están ocupando hasta 120 millones de litros de agua”, comenta a RFI Alejandra Jiménez, de la Alianza Mexicana Contra el Fracking. “Eso en un contexto de estrés hídrico en el que vivimos en México, sobre todo en los estados del norte, donde se está perfilando con mucha fuerza el desarrollo de la técnica, pues es sumamente preocupante porque se estaría usando agua que tendría que ser destinada al uso humano para el desarrollo del fracking. Pero también, por otra parte, es por los enormes riesgos que hay de contaminación por esta técnica”, advierte Jiménez. Alejandra Jiménez trabaja desde hace muchos años en la Sierra del Totonacapan, en el estado de Veracruz, donde la perforación de pozos petroleros mediante fracking ha dejado desastres ambientales. “Por una solicitud de acceso a la información, sabemos que en este año hay cuatro pozos donde se ha se está desarrollando fracking”, comenta la activista, entrevistada por RFI. Desvíos de cuerpos de agua subterráneos, desaparición de manantiales, contaminación de pozos con hidrocarburos, detonaciones en las viviendas cercanas a los pozos de fracturación hidráulica son algunos de los impactos que han ido denunciando los miembros de las comunidades rurales de la Sierra del Totonacapan. El gobierno mexicano nombró un comité científico para evaluar la factibilidad de un “fracking amigable”. Dentro de dos meses, el panel de científicos entregará un informe técnico sobre las nuevas técnicas de fracking para evaluar si es factible o no abrir nuevos pozos de gas en las reservas no convencionales.

    13 min
  5. 24 ABR

    La colombiana Yuvelis Morales recibe el premio Goldman por su lucha contra el fracking

    La joven activista Yuvelis Morales Blanco recibe el prestigioso galardón que distingue a defensores del medioambiente en varias regiones del mundo. Una ecóloga que protege un santuario de murciélagos en Nigeria, un activista por el clima que logró para un proyecto petrolero en Reino Unido forman parte de la lista. En Latinoamérica, el jurado premió a Yuvelis Morales, figura de la lucha contra el fracking en el Magdalena Medio. RFI la entrevistó. Como muchos activistas ambientales en Latinoamérica, la lucha de Yuvelis Morales Blanco nace de sus vínculos con el territorio: “Yo soy hija de pescadores artesanales y supongo que nosotros desde que nacemos estamos en la defensa territorial del río Magdalena”. A sus 25 años, esta activista recibió el Premio Medioambiental Goldman, otorgado por una fundación estadounidense, por su lucha en Puerto Wilches, una ciudad ubicada en la ribera del río Magdalena. Una región conocida por su excepcional biodiversidad, pero que arrastra un pasado de conflicto y de catástrofes ambientales ligadas al extractivismo. En Puerto Wilches, la empresa petrolera EcoPetrol busca extraer crudo mediante fracturación hidráulica. Este método altamente riesgoso para el medioambiente consiste en inyectar agua y químicos a alta presión para fracturar la roca. Pero en 2022, varios colectivos de Puerto Wilches, incluyendo la Alianza Colombia Libre de fracking, de la que Yuvelis Morales Blanco es miembro, obtuvieron la suspensión judicial del proyecto de perforación de la roca. A pesar de la violencia, de las intimidaciones y  de un exilio forzado en Francia, Yuvelis Morales Blanco, figura de la lucha contra el fracking en la cuenca del Magdalena Medio, está de regreso en Puerto Wilches, y cuenta con entusiasmo a RFI lo que la llevó a alzarse contra los poderosos intereses petroleros en su región. Escuche la entrevista completa aquí, con Raphaël Morán:     El activismo de Morales cobró fuerza en 2019 cuando surgieron los proyectos piloto de investigación integral de fracking. Pero en esta región del Magdelena Medio “en la que se lleva más de un siglo de explotación de hidrocarburos”, hubo "un rechazo profundo en las comunidades”, cuenta la joven. La huella del crudo: “Es la región en la que se ha extraído petróleo en Colombia desde hace más de 100 años. En esta región hay cientos de pozos de petróleo y de gas. Esto ha traído conflictividades socioambientales, transgresión de derechos humanos. Hay nexos de grupos armados con algunas infraestructuras petroleras, hay nexos por asesinatos de líderes sociales y ambientales, hay persecución, hay desplazamiento, hay contaminación. En el río Magdalena y sus afluentes, hay desastres ambientales documentados”, recuerda la activista. Morales describe una “comunidad agrícola, pesquera” y que desconfía de las promesas de prosperidad de la industria petrolera. “A pesar de que le ha dado energía a este país hace más de un siglo, no tiene agua potable para tomar en sus casas. La gente en Barrancabermeja, en Puerto Wilches, en Cantagallo, no puede tomar agua desde la llave. Y si uno no puede tomar agua que sale en su casa porque está contaminada”, dice en entrevista con RFI. El contra ejemplo argentino y estadounidense: “Desde Estados Unidos hasta la Patagonia en Argentina, hemos visto y comprobado con investigaciones con estudios científicos como el fracking afecta el agua subterránea, cómo se cuelan estos tóxicos nocivos, cómo estos químicos afectan directamente la vida en los acuíferos subterráneos y superficiales. Mientras se habla en otros escenarios sobre transición social, sobre transición energética, sobre justicia ambiental, en los países del sur global se sigue proponiendo fracking como una medida de reparación para que la industria de hidrocarburos siga manteniéndose”, denuncia Morales. Prohibir el fracking, la próxima batalla: A pesar de que la iniciativa petrolera Kale fue suspendida en 2022 por falta de consulta previa a los pueblos afrocolombianos de la región, la lucha de los colectivos continúa. “El proyecto Kalé está suspendido, mas no está prohibido. Es un proyecto que hasta el momento avanzó tanto en el gobierno anterior y con la legislación anterior que se logró la obtención de su licencia ambiental. Sin embargo, está detenido por las fuerzas de voluntades sociales. Por eso estamos impulsando un proyecto de ley que busca justamente la prohibición legal del fracking y de los yacimientos no convencionales en el país. Sin embargo, los congresistas aún no le han dado salida de aprobación a nuestro proyecto de ley.”

    13 min
  6. 13 ABR

    PFAS: Bélgica y el combate contra los contaminantes eternos

    Varios países europeos descubrieron recientemente que sus suelos y sus aguas subterráneas estaban contaminados con PFAS. Estas sustancias químicas dañinas para la salud están presentes en los sartenes antiadherentes y son tan resistentes que son apodadas 'contaminantes eternos’. Reportaje en Bélgica donde inicia una gigantesca obra de remediación ambiental. Con sus calles tranquilas rodeadas de pasto, sus casas de ladrillos rojos típicas de Flandes, la ciudad de Zwijndrecht en la periferia del puerto de Amberes era un pequeño paraíso hasta que en 2021 se reveló que los suelos y el agua subterránea contenían concentraciones récord de PFAS. Estas moléculas industriales eran producidas hasta el año pasado por la planta 3M, un gigante de la química, ubicada a menos de 1 km de distancia del pueblo. RFI recorrió la zona roja de este municipio, donde la tierra ya está envenenada. “Cada hierba, cada flor que ves aquí está muy contaminada con PFAS”, cuenta Toon Penen, uno de los habitantes de Zwijndrecht. Penen ha crecido aquí y hoy es parte del colectivo Grondrecht que batalla contra estos contaminantes eternos. “La contaminación proviene de la planta de la empresa 3M. Está a solo unos cientos de metros de aquí, del otro lado de la autopista. Es una de las dos plantas de 3M que producían PFAS en el pasado. Los utilizaban, principalmente, para fabricar caucho, revestimientos resistentes al aire y a los líquidos, y producían espuma antiincendios para los bomberos también. Por eso también hay tantos PFAS acumulados en esta zona: porque tenían que probar cada lote producido. Así que durante 30 o 40 años lo fabricaron y, al final, vertieron la espuma en el suelo, lo que fue un error enorme”, detalla el activista. Escuche el audioreportaje de Raphaël Morán: El vertimiento de estas sustancias extremadamente resistentes se hace sentir en la salud de la población. En 2023, un estudio de salud realizado en 300 jóvenes que residen en los alrededores de la fábrica reveló trastornos de crecimiento. Muchos de ellos presentaban niveles excesivos de PFAS en la sangre, sustancias conocidas por ser perturbadoras endocrinos y cancerígenas. Al final de la calle, otro vecino nos recibe en su casa, una antigua granja remodelada. Kurt Verstraeten es uno de los 400 vecinos que demandaron a la empresa química por daños y perjuicios. “Me detectaron más de 1000 microgramos de PFAS por litro en la sangre. Esto equivale a unas 150 veces el límite recomendado”, cuenta este ingeniero a RFI. “Con el paso de los años, el nivel ha bajado poco a poco. Pero el problema es que también podrían estar presentes en los órganos. Y no se sabe con certeza qué efectos tienen”, agrega Verstraeten. En su jardín, un gallo y unas cuantas ovejas se acercan a nuestro paso. Pero las altas concentraciones de PFAS en la tierra impiden a Kurt consumir los productos agrícolas. “Adquirí esta parcela para cultivar mis propias hortalizas. Aquí cultivábamos nuestras zanahorias, espárragos, lechugas, papas y dejamos de usar nuestro huerto 2021, cuando nos informaron de la contaminación. Teníamos 10 gallinas. Comíamos los huevos, y nos enteramos de que eran el principal vector de contaminación”, se lamenta. La parcela de este vecino forma parte de las áreas incluidas en un proyecto titánico de remediación ambiental que inició a principios de 2026. “Está previsto retirar 70 cm de tierra y eliminarla por completo. Todos los árboles desaparecerán. Y después de eso, traerán tierra nueva en 70 cm de profundidad y tendrán que replantar todo aquí, en el jardín. Las obras acaban de empezar y en nuestra casa se llevarán a cabo en 2028.” Aquí, en Zwijndrecht, el responsable de la contaminación tiene nombre: se trata del grupo 3M, que, fue obligado por el gobierno regional de Flandes a financiar los trabajos de remediación. El costo asciende a 250 millones de euros, para sanear el suelo del municipio. En las afueras del municipio se han instalado excavadoras, bulldozers y casetas para los trabajadores. En Bélgica, el otro gran reto en materia de contaminación por PFAS tiene que ver con el agua. En la región de Valonia, los habitantes de Chièvres, un municipio al sur de Bruselas, se enteraron en 2023 de que el agua del grifo contenía concentraciones de PFAS tres veces superiores a los límites recomendados por la Unión Europea. "Aquí en 2021 hemos medido las concentraciones de 20 sustancias PFAS en el agua del pozo y el resultado fue de 300 nanogramos por litro. Hay actualmente una investigación ambiental para tratar de entender de dónde proviene la contaminación. Pero sabemos que en las zonas donde se ha usado abundantemente las espumas antiincendios, se encuentran a veces niveles altos de PFAS en los suelos. Entonces sospechamos que la contaminación aquí provenga de la base aérea vecina de Chièvres, que se encuentra justo aquí. Pero es una hipótesis, aún no se ha comprobado”, explica Benoit Moulin, portavoz de la compañía pública de agua. Para tratar las aguas contaminadas, la empresa instaló un sistema de filtros con carbón activado. Dos grandes tanques azules de más de 6 metros de altura. En total, el costo de las infraestructuras para depurar el agua contaminada con PFAS se eleva a 2 millones de euros. Sin embargo, la tardía instalación de estos filtros ha generado inquietudes entre la población local, que lleva mucho tiempo expuesta a los contaminantes persistentes. Algunos dejaron de beber agua del grifo, mientras que las mujeres embarazadas no saben si pueden amamantar a sus hijos sin riesgos. La región de Valonia ha puesto en marcha una campaña de pruebas sanguíneas en la zona afectada por la contaminación por PFAS. “Acabo de realizarme una prueba de detección de PFAS en mi sangre. Trato de no pensar mucho en eso, pero claro que me preocupa un poco. Ahora uso un filtro para el agua del grifo, trato de usar menos plástico y compré sartenes antiadherentes nuevos”, nos cuenta Delphine Lousse saliendo de una unidad móvil de pruebas sanguíneas. Y a los que tienen concentraciones de PFAS muy altas en su sangre, se les recomienda un seguimiento médico, nos explica el Dr. Van Honacker, médico generalista en uno de los municipios afectados por la contaminación: "Los PFAS son disruptores endocrinos que pueden perturbar la tiroides, pueden causar trastornos hepáticos, causar un aumento de la presión arterial y el nivel de colesterol. Las personas que tienen altas dosis de contaminación tendrán que realizarse estudios de tiroides, y pruebas de detección de cáncer de mama, o de los testículos para los hombres." La Comisión Europea ante el cabildeo de la industria química Más allá de estas medidas, las autoridades locales de Valonia parecen un poco desbordadas por la magnitud de la contaminación por PFAS. Numerosos casos de contaminación han surgido desde que una norma Europa obliga a las ciudades a medir el nivel de PFAS en el agua potable. Desde inicios de 2026, la Unión Europea solo limita o prohíbe 20 tipos de sustancias de PFAS, de los miles que existen. Otras, como los TFA son consideradas menos nocivas, pero su acumulación creciente en el medioambiente también podría ser peligrosa a largo plazo. La eurodiputada belga ecologista Saskia Bricmont, oriunda de una de las zonas afectadas por la contaminación, pide una prohibición más amplia de estas sustancias: “Recomiendo atacar el problema de raíz, es decir, prohibir simplemente todos los PFAS. ¡La propia Comisión Europea encargó un estudio que muestra que el costo de la descontaminación de aquí a 2050 ascendería a 1700 millones de euros! Es una cifra enorme”.  Por el momento, la Comisión Europea se plantea prohibir los PFAS en productos de consumo habitual, como juguetes o cajas de pizza. Pero de los miles de PFAS que han desarrollado las empresas, ¿cuántos se prohibirán? Es el meollo del asunto de las negociaciones actuales entre el ejecutivo europeo y las empresas. Reportaje: Raphaël Morán, con el apoyo técnico de Léo Bernard y Fabien Hilly.

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  7. 1 ABR

    Argentina: seis productores de soja enjuiciados por contaminación con pesticidas

    En Argentina, seis productores están en el banquillo de los acusados por haber fumigado sus cultivos con glifosato de manera indebida. Sabrina Ortiz, que inició la causa tras haber sido intoxicada con pesticidas, contó a RFI su víacrucis. En Argentina, en el Tribunal de Rosario se desarrolla un juicio muy esperado por decenas de familias víctimas de las fumigaciones con pesticidas en Pergamino. En el banquillo de los acusados están nueve personas: seis productores agropecuarios, un ingeniero agrónomo y dos funcionarios municipales investigados por su posible responsabilidad en el uso de sustancias tóxicas. En este caso se trata de pesticidas masivamente utilizados en los cultivos de soja que rodean Pergamino, un núcleo sojero del norte de la provincia de Buenos Aires. En dicha ciudad, los vecinos han contabilizado hasta 53 casos de cáncer en tan solo dos manzanas mientras que tres residentes del municipio iniciaron una causa judicial por  los efectos devastadores de las fumigaciones en su salud entre 2011 y 2020. Sabrina del Valle Ortiz es una de las tres personas que iniciaron esta causa. Reside en Pergamino y aceptó contar a RFI como el uso intensivo de glifosato alrededor de su casa destruyó su vida y la de sus hijos. “Esta causa inicia como una casa particular sobre mis hijos y mi familia. Desde el año 2007 y antes ya veníamos reclamando por esta cuestión, y en  el año 2011 surge un disparador muy importante en mi vida que marcó un antes y un después, que fue la pérdida de mi embarazo de casi seis meses siendo envenenada”, relata Sabrina del Valle Ortiz. Para ella y su familia, que viven rodeados de campos, los problemas iniciaron en 2007, “cuando comienzan a sembrar soja frente a mi casa”. “A partir de ahí empezaron los problemas de salud, sobre todo mi hija, que en ese momento era muy chiquita. Empezaron a tener complicaciones en su sistema respiratorio y en la piel, asociadas a las fumigaciones”. Y fue en el año 2011 que Sabrina del Valle Ortiz vivió una tragedia: la pérdida de su embarazo. “Se me quemó la nariz, se me quemó la garganta, la boca me inflamé. Empecé con mareos, náuseas, dolor de cabeza, hasta que finalmente y a pesar de que me retiré del lugar, fallece mi bebé dentro de mi panza”, cuenta con emoción Sabrina del Valle Ortiz por teléfono. Un testimonio desgarrador que elevó al tribunal de Rosario donde también declararon científicos, toxicólogos y médicos especialistas en pesticidas. Durante su declaración ante los jueces, Del Valle Ortiz contó su interminable viacrucis en varias instituciones médicas, hasta que finalmente una médica identificó la causa de los graves problemas de salud que ella y sus hijos sufrían. “Fuimos a 14 instituciones médicas”, recuerda la querellante, hasta que la enviaron a hacerse los análisis que determinaron que su hija en ese momento tenía 100 veces más de veneno de lo que su cuerpo podía tolerar. “Mi hijo, que en ese momento tenía casi seis años, tenía 120 veces más de lo que su sistema podía tolerar. Y yo 58 veces más. Tenía glifosato y su metabolito AMPA”. “Espero y confío en que la justicia falle a favor de la vida y de la salud”, concluye Sabrina del Valle Ortiz. Abogados especializados en caso de envenenamientos con pesticidas consideran que el caso de los agrotóxicos de Pergamino contra los productores de soja podría sentar un precedente para otros pueblos afectados, en un país donde el modelo agrícola exportador es blanco de críticas recurrentes por sus efectos para el medio ambiente y la salud.

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  8. 23 FEB

    Cáncer, sangrados de nariz y mareos: vivir junto a un mechero petrolero

    Tanto en México como en Ecuador, vecinos de infraestructuras petroleras se rebelan contra los mecheros. La quema de gas en las instalaciones petroleras es una práctica poco conocida pero muy nociva para la salud de quienes viven junto a estos mecheros, además de contribuir gravemente el cambio climático. Si alguna vez se han acercado a una refinería de petróleo o una planta de extracción de hidrocarburos, tal vez hayan visto los mecheros de gas que escupen llamas de forma continua. Lo que uno no sabe es que vivir junto a estas gigantescas antorchas, es un infierno. En este episodio de Vida en el planeta hablamos de estos mecheros con los que las petroleras queman el exceso de gas generado durante la extracción de hidrocarburos. Una práctica rutinaria en países como México y Ecuador, y que además de ser peligrosa para la salud, genera grandes cantidades de emisiones de gases de efecto invernadero. Según cifras del Banco Mundial, a nivel global, la quema y el venteo de gas representan un desgaste de energía que equivale al consumo anual del continente africano. “El olor ha sido terrible. Mi niña, una vez se desvaneció del fuerte olor que estaba ocasionando la refinería”, contaba en febrero de 2026, una madre de alumna de una escuela ubicada a unos cientos de los mecheros de la refinería Olmeca en Dos Bocas, en el estado mexicano de Tabasco, en un municipio llamado El Paraíso pero que no tiene nada de paradisiaco desde la inauguración de la refinería en 2022. Junto con un colectivo de madres y padres de familia, exige la reubicación de la escuela primaria y del jardín de niños que hoy están a 500 metros de la refinería, a pesar de que la legislación mexicana prohíbe construir instalaciones petroleras a menos de 1 km de centros educativos. En esta tierra de manglares y vegetación tropical, rica en petróleo, los impactos de las emanaciones de gases procedentes de la actividad petrolera no son nuevos. En 2011, el Comité de derechos humanos de Tabasco publicó un informe alarmante: tras analizar la sangre de 50 niños de Torno Largo, otro municipio que colinda con la petrolera, se detectó que el 24% de los menores presentaron "alteraciones cromosómicas" que pueden derivar en cáncer, un mal que los adultos de la región atribuyen a la dispersión de los gases de la petrolera. En 2024, la experta en detección de gases contaminantes Patricia Rodríguez, inspeccionó los alrededores de dicha infraestructura petrolera mexicana y comprobó que las emanaciones de gases eran incompatibles con la presencia de la población. “La industria petrolera quema el metano que procede de estos hidrocarburos. Se quema para transformar este gas en CO2, menos contaminante para la atmósfera. Pero con nuestra cámara pudimos ver que la quema está incompleta. Y junto con el metano, salen otros compuestos como bencenos, tolueno y propano”, asegura Rodríguez, quien coordina el programa de imágenes de gas para la ONG Earth Works, con sede en Washington. Su misión es alertar sobre los impactos destructivos de las industrias extractivas. Con su cámara de detección de gases, la experta realizó en 2024 un recorrido junto con las poblaciones afectadas del municipio de El Paraíso y compartió con RFI sus observaciones. “La escuela está a menos de 500 metros de la refinería. Entonces podemos ver los efectos tóxicos en los niños y en los adultos que viven ahí”. Ruido estruendoso, olores insoportables a huevo podrido, dolores de cabeza, sangrado de nariz, vómitos, náusea, son algunos de los síntomas cotidianos que denuncian los vecinos de la refinería Olmeca y que “muy probablemente tiene que ver con los con los gases que están siendo liberados”, indica Patricia Rodríguez quien, con su cámara, detectó también fugas de gas en tanques y chimeneas. El ‘Caso Mecheros’ en Ecuador En Ecuador también, las poblaciones de las provincias petroleras de Orellana y Sucumbíos viven junto a decenas de mecheros de gas. Según cifras de la Unión de Afectadas y Afectados por las Actividades Petroleras de Texaco (UDAPT) publicadas en 2020, en la región del campo Sacha, se han registrado un enfermo de cáncer por cada dos familias. Las ‘Guerreras por la Amazonía’, un colectivo de niñas y muchachas, emprendió y ganó una batalla judicial contra los 447 mecheros de las instalaciones petroleras. En 2021, tras una demanda del colectivo de jóvenes de estas regiones amazónicas de Ecuador, un tribunal ordenó al estado eliminar los mecheros del país, priorizando los que están ubicados en zonas pobladas. Sin embargo, a cuatro años de la sentencia, el colectivo de jóvenes ecuatorianas, apoyadas por organizaciones ambientalistas, acusa al estado haber incumplido la sentencia y exige que el gobierno acelere el ritmo. A su paso por París durante una gira para buscar apoyos en esta lucha ambiental, Dannya Bravo, de 14 años, contó al micrófono de RFI cómo se incorporó al colectivo contra los mecheros de gas. Su padre falleció de cáncer, una enfermedad común en la zona. “Pensaba que estos mecheros eran bonitos. Pero conforme pasaba el tiempo, mi mamá, con mi papá tenían que salir de viaje a Quito por los tratamientos porque mi papá tenía cáncer y eso fue algo muy devastador. Entonces me contaron qué es lo que causa el mechero y sus enfermedades”, relató la joven. Escuche la entrevista aquí: Por su parte, la empresa Petroecuador, a cargo de la extracción petrolera en la Amazonía ecuatoriana afirmó a principios de 2026 haber apagado 170 mecheros, es decir el 41 de los que existen en la región. Y promete apagar las otras antorchas de aquí a 2030. Pablo Fajardo, quien batalla desde hace más de dos décadas contra la contaminación petrolera en la Amazonía, es también el abogado de las Guerreras por la Amazonía. Según él, la eliminación de los mecheros tendrá una doble ventaja: permite reducir la contaminación del aire y luchar contra el cambio climático. Las alternativas La preocupación por el cambio climático es lo que ha llevado por ejemplo la Unión Europea a impulsar una política para eliminar también los mecheros de gas en su territorio en los próximos años. Una estrategia que tiene un costo que las petroleras no siempre quieren asumir ya que implica inversiones para la captación y el tratamiento del metano. En varios países en desarrollo, las empresas de hidrocarburos optaron por soltar el gas en la atmósfera, a pesar de los efectos nocivos para poblaciones y para el clima. "Lo mejor sería acabar con esta quema y  que se termine toda esa extracción de petróleo", recomienda Patricia Rodríguez. "Pero para hacer una transición gradual, sería importante empezar con algunas medidas como capturar ese metano para la generación de energía y principalmente para ayudar a las comunidades que están ahí. Pero capturar metano o capturar dióxido de carbono es costoso. Las tecnologías son caras y a veces las industrias prefieren quemar el gas", lamenta la experta. La lucha de las madres y los padres de familia de Tabasco y de las niñas de la Amazonía ecuatoriana es entonces también una batalla por el clima. Los millones de toneladas de metano que emanan de las petroleras representan el 5% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero y agravan el cambio climático.

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"Vida en el planeta" es la cita semanal de Radio Francia Internacional dedicada al medioambiente. Aquí hablamos de las amenazas que pesan sobre nuestro planeta: calentamiento global, especies en peligro de extinción, deforestación y contaminación. Les proponemos también explorar soluciones sostenibles e ideas innovadoras para preservar los ecosistemas.

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